Tras la comprobación de su viabilidad por parte de la Agrupación de
Tráfico de la Guardia Civil en las Jefaturas Provinciales de Toledo y
Valladolid, la Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en explotación
a partir del próximo diciembre su nuevo sistema de gestión de sanciones
asociadas a infracciones de tráfico desde dispositivos móviles en una
iniciativa que, inicialmente limitada a estas dos provincias, se
ampliará progresivamente hasta cubrir todo el territorio nacional a lo
largo del próximo año.
Para la utilización del nuevo
sistema la DGT dotó hace ya dos años a la Agrupación de Tráfico de la
Guardia Civil con 114 terminales Radix, que supusieron una inversión de
749.395 euros y han venido utilizándose de forma simultánea al método
tradicional. A través de estos terminales, que permiten al agente
conocer si el conductor tiene cuentas pendientes o no puede circular a
causa de una prohibición, es posible formular la denuncia, transmitirla
a la base de datos de la DGT, donde se completan automáticamente todos
los datos relativos al automóvil y al conductor del que se trate, para
iniciar inmediatamente el proceso sancionador con la ventaja de poder
proceder a la impresión de la denuncia y a la gestión del pago de la
sanción, en caso de interés por parte del conductor y con su
consiguiente reducción, gracias a la impresora y el lector de bandas
magnéticas que incorpora el terminal, explica el jefe del
área de vigilancia de la DGT, Manuel Guillén, quien señala que
el nuevo sistema además de facilitar el trabajo de los guardias civiles, que
reciben en su terminal las instrucciones para su labor diaria o lo que
ellos denominan papeleta, permite elaborar un histórico de enorme
utilidad.
Con el punto de mira puesto en la
generalización del uso del nuevo sistema, que utiliza las redes de
Telefónica Móviles, la DGT tiene previsto convocar un concurso a
principios del próximo año, con un presupuesto aproximado de 2,5
millones de euros, para la adquisición de 2.500 nuevos dispositivos de
mano más avanzados que, entre otras especificaciones, deberán incorporar
un lector de chips magnéticos para leer los nuevos tacógrafos digitales
que en el futuro estarán obligados a llevar los vehículos pesados.
Como apunta Guillén, la puesta en marcha del nuevo sistema ha
obligado a incrementar la capacidad del Centro de Procesos de Datos de
la DGT, que trabaja con bases de datos jerárquicas de Fujitsu.