Usted asumió el cargo de director general corporativo en septiembre de 2008, ¿qué prioridades le fueron asignadas?
A grandes rasgos, la dirección general mantiene las mismas prioridades que se fijaron a principios de año: coordinar las actividades del grupo integrando a todas las filiales dentro del organigrama general. El objetivo es aprovechar las sinergias, porque en una organización tan amplia como la nuestra, tanto en el sentido geográfico como en cuanto a la diversidad de clientes y líneas de actividad, constantemente se generan nuevas oportunidades que debemos utilizar en beneficio de los clientes de las distintas áreas del Grupo.
La estrategia de globalización de su compañía se resume en el eslogan una “Organización sin fronteras”. ¿Qué pasos están realizando para avanzar en esta dirección?
La creación de la figura del director general ha sido la primera decisión orientada a conseguir una organización global, ya que como he dicho, mi actual responsabilidad es alcanzar la integración entre la central y las distintas filiales americanas del Grupo. Esto se concreta en medidas que estamos llevando a cabo para globalizar nuestra oferta de servicios, como el lanzamiento de las prácticas de implantación de ERPs (SAP) y de Seguridad en América Latina. Además, estamos en pleno proceso de expansión de negocio en nuevos clientes y diversificación de servicios en clientes ya existentes; de hecho hemos firmado importantes contratos con clientes en España y América como BBVA, Isolux, Dirección General de la Policía, Agencia Efe, Junta de Extremadura, EducaMadrid, Correos o el Instituto Colombiano del Bienestar Familiar.
¿Cómo quiere que sea conocido el Grupo Gesfor y qué imagen quiere trasladar a sus clientes?
La imagen que queremos trasladar no es más que la que refleja nuestro trabajo y nuestro desempeño. La imagen de una organización madura, que se ha hecho un sitio en el mercado gracias a la confianza de grandes clientes de muchos años y también recientes. Una organización compuesta por profesionales de primer nivel, con ilusión y proyección de futuro, que se encuentra en continua búsqueda de la excelencia en todo lo que hace.
¿Qué expectativas tiene para este ejercicio? ¿Se van a ver sus previsiones enturbiadas por la actual coyuntura económica?
En un entorno tan globalizado, es inevitable que nos veamos afectados por la coyuntura económica, no obstante, Grupo Gesfor se ha preparado para encarar esta situación apostando por economías emergentes, y en este momento nuestras filiales van a ser un punto de apoyo clave para balancear los resultados que tengamos en Europa, de hecho prevemos aumentar nuestra facturación por encima del 12% en el este ejercicio.
¿Cómo afronta el ejercicio de 2009, (previsiones de facturación, crecimiento, etc.)? ¿En qué áreas esperan mayor crecimiento?
No podemos negar nuestra preocupación por la situación inmediata de la economía. Sin embargo, nuestros planteamientos para el año próximo parten de una base de confianza en el futuro. Además nuestra actividad tiene componentes acíclicos y la búsqueda de eficacia a la que se ven obligados los gestores en momentos de crisis es un acicate para las empresas de servicios de calidad. En nuestro caso, ofertas de gestión de sistemas, factorías de software ANS, outsourcing, gestión de contenidos, software libre, seguridad, consultoría de organización y formación entendemos que van a suponer grandes oportunidades el próximo año.
¿Considera que el impacto de la crisis va a ser muy grande en el área TI? ¿Y en qué aspectos se va a notar?
Como reflejan la mayoría de los informes internacionales, a pesar de que el sector TIC está sufriendo una leve desaceleración, ahora mismo crece por encima de la economía en su conjunto. La problemática actual de las empresas de TI es la misma que la económica a nivel internacional, pero no tiene por qué ser uno de los sectores más afectados. Hay un factor decisivo que marca nuestro mundo actual: competir en un entorno global, lo que crea a las empresas nuevas necesidades de moverse en múltiples contextos geográficos, con distintas normativas fiscales y legales y teniendo que adaptarse a las exigencias de diversos mercados locales. En estas condiciones, la tecnología va a ser determinante en el grado de competitividad de las empresas actuando como la llave que permitirá a los distintos agentes que operan en el mercado entrar en un terreno de juego global.