Tomás de Miguel, director de
RedIRIS, vivió la génesis del proyecto desde su tránsito por la universidad (hay que recordar que RedIRIS fue creada en el año 1988 auspiciada por el Plan Nacional de Investigación y Desarrollo). Este era un periodo en el que su gestión corrió a cargo de
Fundesco para, más adelante, pasar a manos del
CSIC (Consejo superior de investigaciones científicas) y ya desde 2004 integrarse en
Red.es. A principios de esta década, el objetivo que perseguía RedIRIS era resolver ciertos problemas de gestión debido a que contaba con una infraestructura tecnológica circular, siendo al mismo tiempo un operador. Es la doble condición del proyecto: actuar como un
centro de información y al mismo tiempo como un
operador al servicio de la comunidad investigadora. Tomás de Miguel explica que en aquel momento se pensó que Red.es era el sitio más adecuado para llevar ahí la gestión: “RedIRIS
es una institución de la ciencia y para la ciencia que está gestionada por Red.es”, confirma.

Durante los primeros años, comenta el director del Programa, “
se daba servicio a todo el que quisiera, ya fuera particular o público, con el único coste de pagar la interconexión hasta el nodo más próximo, que entonces era Holanda”. Tomás de Miguel aclara que en esos momentos “
yo no conocía todo RedIRIS por dentro, siempre había trabajado con el área de red más que con la de servicios”. Con la nueva etapa que se inició en 2003, “
me llamaron a mi y yo encontré una organización a mitad de caballo entre una cosa y otra, y en proceso de transformación”, afirma Tomás de Miguel.
De Miguel asegura que uno de los aspectos más cruciales afecta a los dos contratos de comunicación que se han tenido que desarrollar, y comenta que “la red se sustenta en la infraestructura que se contrata con los operadores, pero al final de cada ciclo hay que construir una nueva red; a diferencia de otras instalaciones científicas que se compran una vez y se utilizan hasta que desaparecen, RedIRIS necesariamente desaparece cada 3 o 4 años y así ha sido durante los 20 años que tiene de vida”.
RedIRIS Nova
Uno de los retos más importantes a los que se enfrenta actualmente RedIRIS afecta a lo que denomina RedIRIS Nova. “El objetivo de este proyecto es construir una red que nos dure por lo menos 10 años, de hecho ahora estamos planteando cambiar el desarrollo de la red y es la primera vez en la que se plantea un proyecto a largo plazo”, destaca de Miguel. Este directivo observa RedIRIS como una infraestructura de investigación que va cambiando, “la red no es inmutable y hay que adaptarse”, apunta; y menciona una ventaja relacionada con la disminución del precio en las comunicaciones, “ya que se puede mantener aproximadamente el mismo presupuesto aumentando en 400 veces la capacidad”. Sin embargo, también quiere indicar que “el reto de abordar un proyecto de 10 años haciendo una inversión inicial fuerte, es que se puede ahorrar mucho dinero a medio y largo plazo”.
Por otro lado, Tomás de Miguel asegura que el país que invierte en investigación está mucho mejor preparado, desde el punto de vista tecnológico, para poder desarrollar su industria, y el que no lo hace se queda atrás: “hay una relación muy directa entre esfuerzo inversor y capacidad de influencia en el mercado y en la industria, y perder ese tren te hace quedarte a atrás”. De cara al futuro, aborda el proyecto para construir una red para los próximos 10 años con una inversión de 130 millones, “se da a entender que, sin duda, ésta no es una red científica cara y que si no se hiciese esta inversión y se siguiera con el mismo modelo, en 10 años se gastaría más del doble”, asegura.
El objetivo del proyecto es dotar a la red académica de una infraestructura que permita crecer en capacidad y flexibilidad sin incrementar los costes. En este último trimestre se ha iniciado la primera fase de esta nueva red después de que se anunciara el proceso de licitación, en donde los operadores han trabajado la mejor oferta. La idea es que se ejecute en tres años y que al final de ese periodo se pueda terminar; de hecho, la nueva red se debe desplegar en 2009 y una parte importante en 2010 para finalizar en 2011. “Hasta el momento la impresión de los operadores es muy positiva y han asegurado que ven realista el proyecto”, afirma de Miguel. Es en estos días cuando se ha fijado el tope para la presentación de propuestas y probablemente será en enero cuando se sepa quién o quienes han resultado ganadores del proyecto de licitación.
300 instituciones afiliadas
La red troncal de telecomunicaciones RedIRIS-10 conecta entidades universitarias y de investigación.
Ofrece servicios de middleware para facilitar identificación, autenticación, gestión de seguridad y movilidad.
En la actualidad, RedIRIS participa en los proyectos EGEE-II (infraestructura de computación distribuida), FEDERICA (infraestructura europea de red virtual), GN2 (red académica y de investigación europea) y PASITO (plataforma de servicios de telecomunicaciones de RedIRIS).