
A pesar de que España ocupa el decimoquinto puesto en el mundo en cuanto a número de usuarios, no llega al 50% -41,6%, según EGM- del índice de penetración de la mayoría de los países europeos y se queda aún más lejos del 70,9% de Norteamérica o del 57,3% de Oceanía/Australia.
Las redes empresariales tienen que daptarse a las nuevas exigencias. Servicios en la nube, movilidad e integración con la infraestructura heredada es el reto.
El 14 de febrero en Madrid
Hoy en día son muchas las opciones que tienen las empresas para elegir una solución de base de datos. Sin embargo, las compañías de tamaño medio lo tienen más complicado, porque generalmente carecen de conocimientos técnicos para acometer proyectos personalizados de este tipo. Las opciones paquetizadas y preconfiguradas suponen una tabla de salvación, junto con opciones flexibles de adquisición de licencias que permitan crecer conforme el negocio lo vaya requiriendo.