IBM está decidida a acelerar su avance en el negocio de cloud computing. Ese es el objetivo que ha llevado al Gigante Azul a crear una
nueva división de negocio especializada en cloud computing. Al frente de esta nueva división, IBM ha colocado a
Erich Clementi, un ejecutivo de IBM especializado en hardware que el pasado octubre fue nombrado director general del área de Iniciativas Empresariales y que reportará directamente al presidente y CEO de IBM, Sam Palmisano.
La iniciativa, junto con el anuncio de una serie de nuevos productos software y servicios, constituye un empuje patente a la carrera del Gigante Azul en el mercado de cloud computing, una
alternativa por la que han apostado clientes de IBM
como Elizabeth Arden,
Nexxera y la
Asociación de Golf de los Estados Unidos.
La disciplina cloud computing implica la centralización de los recursos de computación en pocos pero muy potentes centros de datos, que posibilitan la provisión a usuarios remotos a través de Internet de aplicaciones bajo la fórmula de servicios. En este sentido, el enfoque de cloud computing de IBM implica la asunción de tareas computacionales nucleares de sus grandes clientes corporativos. Ese es el argumento que subyace a uno de los servicios que Palmisano utilizo como ejemplo para demostrar las capacidades de IBM. Se trata de un
nuevo servicio, desarrollado
en colaboración con Juniper Network y denominado
'overflow cloud' que, si bien actualmente se encuentra en fase piloto,
se prestará en los 13 Centros Cloud de IBM en el mundo permitiendo a sus clientes ‘redireccionar’ algunas de sus tareas de computación hacia dichos centros en caso de que sus propios recursos TI resulten insuficientes.