A pesar de que
la caída del beneficio neto de
Intel en su primer trimestre de año
no ha sido tan fuerte como preveían los analistas, no deja de asombrar el ratio del 55 por ciento de declive que ha experimentado. La explicación que ha proporcionado
Paul Otellini, consejero delegado de la compañía, es que las ventas de ordenadores personales han tocado fondo durante este periodo, pero añade que tras esto
la industria volverá a la normalidad.
Cuantitativamente,
la ganancia neta de Intel ha sido de 647 millones de dólares cuando en 2008, en los primeros meses de año, ésta era de 1.440 millones. Hay que añadir que estas cifras incluyen la pérdida de 113 millones de dólares por inversiones en sus acciones cuando el año pasado esta fue de 59 millones. Asimismo, son el resultado de haber tenido unas ventas frágiles que han generado una
facturación de 7.100 millones de dólares, un 26 por ciento más baja que en el mismo periodo de 2008, y un 13 por ciento inferior a la registrada en su último trimestre del año pasado. No obstante,
los analistas esperaban esta vez unos ingresos de 6.990 millones.
Intel ha sido la primera gran tecnológica en publicar los resultados económicos obtenidos en los primeros meses de año, pero no ha querido facilitar una previsión oficial a corto plazo alegando que la incertidumbre económica genera una visibilidad limitada. Lo único que ha comunicado es que
en el segundo trimestre esperan un crecimiento plano de sus ingresos.
Igualmente, Paul Otellini ha afirmado que el gasto en productos tecnológicos de consumo se está comportando mejor que las inversiones en soluciones empresariales indicando que el mercado de PCs está empezando a estabilizarse, reflejo de que
las ventas en el segmento de consumo que ha registrado Intel han sido mejores que las del segmento empresarial.
Por otro lado, geográficamente Intel ha sido un poco más fuerte en el mercado de Estados Unidos y China, mientras que
en Europa, Japón y los mercados emergentes las ventas han sido menores.