Cisco ha publicado los resultados de un estudio mundial, orientado a evaluar cómo utilizan las empresas las
redes sociales para colaborar de forma externa. Entre las conclusiones del estudio, destaca el aumento de estas redes en el entorno empresarial y la necesidad de un
sistema de control y una implicación más directa por parte de los departamentos de TI en las empresas.
Las conclusiones del estudio del
IESE para Cisco, indican que el mundo empresarial está en las primeras fases de
adopción de las redes sociales tipo
Facebook o
Twiter como
herramientas de colaboración. Estas herramientas acercan la tecnología a las empresas, proporcionando nuevas experiencias de colaboración, nuevos
canales de información para las personas y estableciendo potenciales
herramientas de venta, que mejoran la percepción de marca y la confidencialidad de los usuarios.
Algunos de los datos relevantes de este primer barómetro nos indican que el
75 por ciento de las organizaciones entrevistadas identifica las redes sociales como las herramientas de difusión social que más utilizan, mientras que apenas el 50 por ciento identifica también el uso extendido del
microblog. Las herramientas de redes sociales están llegando a las áreas fundamentales de la cadena de valor, como los
departamentos de marketing, comunicaciones, relaciones humanas y servicio al cliente. En marketing y comunicaciones, estas herramientas ya forman parte integral de las iniciativas de las organizaciones; y los departamentos de comunicación han comprendido y empezado a actuar en torno a unas comunicaciones centradas en la “difusión” que se basan en la “conversación”, y en una interacción mucho más rica.
Las pequeñas y medianas empresas usan activamente los canales de redes sociales para generar clientes potenciales, pero aún sigue siendo una posibilidad de crecimiento reservada para las empresas más grandes.
Frente a este fenómeno, sólo
una de cada siete empresas participantes en la investigación expresa que cuenta con un
proceso formal asociado a la adopción de herramientas de redes sociales para fines corporativos, e indica que los riesgos potenciales de esas herramientas están siendo ignorados o mal comprendidos.
Debido a la naturaleza no estructurada de las redes sociales, las empresas siguen batallando con la creación y
adopción de políticas adecuadas, pues copiar los procesos de control ya establecidos en otras áreas más estructuradas a menudo no funciona con las redes sociales. Las empresas también aprecian lo difícil que es conseguir el equilibrio adecuado entre la naturaleza personal y la social de esas herramientas, mientras se trata de mantener un cierto grado de perspectiva corporativa.
Por último, los encuestados asumen que las redes sociales y las herramientas de colaboración
continuarán evolucionando, así como su complejidad. Asimismo, esas herramientas seguirán influyendo en el modo en que se desarrollan actualmente las actividades de las empresas. La clave para las organizaciones será el modo en que se adopten e integren esas herramientas en el entorno de TI de la empresa; y con respecto a la adopción, despliegue y control de las redes sociales en la empresa, es preciso abordar cuándo, cómo y qué iniciativas van a lanzarse (o no), cómo deben manejarse las
tecnologías habilitadoras, y cómo se gestionará el uso de esas tecnologías por parte del empleado.