NoticiasAnalytics

El combustible digital

'Big Data + Analytics + protección de datos = negocio de éxito' es la fórmula prescrita para las empresas por algunos de los más destacados expertos en gestión del dato.

Encontrar en los datos una mina de oro para las empresas no es tan fácil como amasar gran cantidad de ellos y esperar a que den beneficio por sí mismos. En muchas ocasiones, las compañías se encuentran con un volumen de información desorbitado que, realmente, no saben cómo gestionar y a la que siguen añadiendo datos por miedo a perder el valor que estos puedan aportar, pero ¿cómo extraer este valor?

Siendo cierto que el Big Data ayuda a mejorar la toma de decisiones e incrementa la competitividad; actualmente, la mayoría de las organizaciones aún están en fase de almacenamiento de datos, pero “pocas de ellas están adoptando herramientas y técnicas de analítica avanzada”, lamenta Fernando Carrión, business development manager de Ricoh Spain IT Services. “De poco sirve tener gran cantidad de información, cuadros de mando e informes que nadie lee”, añade. Para Carrión, la clave de una buena estrategia de datos es la omnicanalidad: “El principal objetivo es combinar con fluidez la actividad y la comunicación online y offline”, para crear un plan unitario que personalice el “costumer journey”, ya que cada cliente tiene “un proceso de compra único”.

Por dónde empezar

Establecer unas pautas para el tratamiento de los datos se torna fundamental; así tedremos una visión global de nuestros documentos, cómo podemos utilizarlos, y, por consiguiente, qué herramientas tenemos que adquirir para ello. Julia Urio, responsable de Soluciones de Gobierno del Dato de IBM España, simplifica en tres pasos fundamentales el proceso de tratamiento de los datos: “Una vez recopilados, el primer paso es su correcta identificación, -conocer el dato recabado según características como su procedencia, naturaleza, etc.-; el segundo paso consiste en realizar una clasificación de la información teniendo en cuenta los factores que nos sirvieron para identificarlos o la finalidad que queramos dar a los mismos; y el tercer paso incluye el diseño de políticas y procesos de actuación concretos para dar a los datos la finalidad perseguida: eliminarlos, almacenarlos o utilizarlos y volverlos a almacenar para una futura reutilización”. 

Para acceder al contnido completo descargue el PDF

Computing 766