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Lecciones aprendidas de los proyectos IoT

Por David Sánchez Rosado, Director IoT de Sopra Steria España.

Han transcurrido algunos años desde que en las conferencias sobre tecnología comenzaran a descubrirnos, en grandes titulares, las previsiones de crecimiento para Internet de las Cosas, su trayectoria exponencial en implantación de dispositivos conectados, el impacto que supondría en la mejora de los sistemas de producción y la consecuente influencia en la experiencia de cliente para los nuevos servicios.

A diferentes velocidades, pero con firmeza, esa adaptación digital de los métodos de producción en los sectores industriales continúa creciendo. Es la denominada Industria 4.0 sus casos de uso son los que demandan e impulsan la evolución de las tecnologías IoT, provocando la desaparición de algunas propuestas que resultaban incuestionables hace tan solo un par de años o elevando a la categoría de “imprescindibles” otras que ni tan siquiera existían.

Los datos actuales confirman las previsiones. A diciembre de 2017, la cuota de mercado de proyectos IoT se acercó al 24% para el sector industrial, por encima del sector salud, con un 20%, y solo superado por Smart Cities, con el 26% del total. En cuanto a previsiones de inversión, el mayor crecimiento se centrará hasta 2020 en los sectores manufactureros, transportes y utilities. Completando estas cifras, sectores como el agrícola y el ganadero, para los que en 2015 la inversión mundial en IoT fue discreta (3.000 millones de dólares), avanzan hoy de forma decidida hacia la implantación de soluciones IoT enfocadas a elevar la eficiencia de la producción, el seguimiento del estado de sus activos o la predicción de escenarios productivos, combinando la evaluación de datos externos con el captado en sus propias explotaciones. Para 2020 se prevé que la cifra de inversión se cuadriplique.

Otro ejemplo lo encontramos en el sector Retail, con una inversión de 2.000 millones de euros en 2015 y una previsión de multiplicar por seis esta cifra en 2020. Unas cifras apoyadas hoy por la actual revolución del punto de venta, donde las tecnologías IoT están aportando una experiencia de compra novedosa y personalizada, proporcionando a la compañía todo un abanico de conocimiento que permite, en tiempo real, conocer qué estrategia de marketing es la más adecuada en cada momento y lugar.

La importancia de la conectividad de red

Conviene recordar que Internet de las Cosas es uno de los pilares tecnológicos que apoyan la evolución digital hacia la industria 4.0, pero no el único. Es un componente que complementa los demás protagonistas de esta evolución: robótica colaborativa, fabricación aditiva, realidad mixta, big data/cloud e inteligencia artificial. De hecho, IoT se convierte en el enlace entre el mundo físico, la producción, el mundo digital y la explotación del bien producido. Por ello, tan importante es tener bien resuelta la conectividad de red de nuestras instalaciones como el correcto almacenamiento del dato capturado en ellas.

Es muy importante mantener activa una labor de investigación y desarrollo, con fuerte atención al prototipado funcional

En nuestra experiencia, las empresas están recorriendo el camino hacia Industria 4.0 de distinta manera, donde el sector al que pertenecen o el bien comercializado son variables diferenciadoras de unas con otras. Por ello, evaluar un proyecto sobre IoT va a requerir siempre de un proceso holístico en el que es fundamental contar tanto con el conocimiento del caso de negocio, como con el de las tecnologías que van a sustentarlo.

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