La consultoría en España contribuye con un ocho por ciento al PIB
Según el informe anual de la Asociación Española de Empresas de Consultoría, la tasa de crecimiento de este sector durante 2008 fue del 11 por ciento registrando un volumen de negocio de 9.504 millones de euros.
La Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC) ha recogido en su informe “La consultoría en España en 2008” los últimos datos de este mercado, que según Diego Pavía, presidente de la AEC, “antes iba a remolque de la economía española y ahora es su motor de crecimiento”. No en vano, de acuerdo a las cifras registradas el año pasado, la consultoría en nuestro país supone un uno por ciento del PIB pero contribuye al ocho por ciento de éste. “Somos el sector económico que más efecto multiplicador tiene”, señala Pavía.
En concreto, el sector de la consultoría en 2008 ha mantenido la evolución que viene demostrando en el último quinquenio de crecer a doble dígito con un incremento de su facturación del 11 por ciento hasta los 9.504 millones de euros. De estos ingresos, los servicios de consultoría en estado puro contribuyen con un 20 por ciento; desarrollo e integración de sistemas con un 43 por ciento; y outsourcing, con un 37 por ciento, siendo este subsegmento el de mayor crecimiento con un ritmo de medio o un punto anual.
Asimismo, los sectores económicos que son los mayores consumidores de servicios de consultoría continúan siendo el mercado Financiero y asegurador, que contrató servicios por valor de 2.566 millones de euros, Administraciones Públicas, que ha aportado 1.520 millones, y Telecomunicaciones, con unas ventas de 1.425 millones de euros. Les siguen las empresas de fabricación con un ocho por ciento de contribución, y las de utilities y transportes, con un siete por ciento, respectivamente.
Por otro lado, según ha declarado Diego Pavía, se ven incapaces de dar previsiones para este año 2009, “aunque la tendencia será a la baja por la incertidumbre de la actual coyuntura económica, la contención de las inversiones dada la menor recaudación de la Administración Pública y desconocimiento del gasto que realizarán las entidades financieras”.





