OpiniónMercado TI

Intrigas palaciegas

Desde Ametic se está haciendo un flaco favor a un sector que es “clave para el empleo y la competitividad".

Imagen de archivo de José Manuel de Riva
Imagen de archivo de José Manuel de Riva

La asociación que representa al sector de las Tecnologías de la Información no podría hacer las cosas peor. La imagen que lleva transmitiendo en los últimos meses retrata una auténtica merienda de negros carente de cualquier tipo de cordura. Una institución como Ametic debe velar por defender los intereses de sus afiliados y hacer que este hipersector tenga voz y mayor peso dentro del colectivo tanto empresarial como en su relación con los distintos órganos de gobierno. Pero eso no es así. Parece ser que a lo que destina su esfuerzo es a la maquinación y a la lucha de poderes internos. Desde Ametic se está haciendo un flaco favor a un sector que es “clave para el empleo y la competitividad”, como define la propia asociación. José Manuel de Riva, quien fundó Gesfor, llegó hace cuatro años para sustituir a Jesús Banegas y después de la fusión entre Aetic y Asimelec. Ya se hablaba entonces de que había empresas que demandaban un mayor protagonismo, motivo también por el que hace un año se dio al traste con la fusión entre Ametic y la AEC. El diálogo ha brillado por su ausencia y mientras el directivo intentaba aferrarse al sillón que le otorgaría la renovación de su cargo por otros cuatro años más, algunas de las compañías de mayor peso se confabulaban, e incluso negociaban en la sombra un candidato alternativo, para poner fin a su mandato; el motivo, aumentar su influencia en detrimento de las firmas de menor tamaño. Todo más parecido a una película de intrigas palaciegas que a una comunión forjada para conducir las TIC por el rumbo correcto. Esta no debe ser la patronal ni estas las empresas que la encarnen.

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