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OPINIÓN: Una pesadilla sobre Blockchain

Toda referencia sobre blockchain ha desaparecido. ¿Quién ha sido el responsable del desaguisado? Siga leyendo y encontrará la solución.

Ayer soñé que leía un titular de prensa especializada y no aparecía el término de blockchain. Busqué en mi hemeroteca digital y ni sombra del mismo. Me sonó muy extraño, incluso, sospechoso. Llamé a mi contacto de Gartner que, sorprendido por mi pregunta, buscó en todos sus archivos y no halló rastro de esta tecnología. “Todos los informes sobre blockchain han desaparecido. Es increíble… es como si se hubieran volatilizado”, me respondió casi aullando.

Durante un rato largo, mi cabeza empezó a dar vueltas buscando una razón lógica a aquel desaguisado. ¿Qué será de bitcoin y las criptodivisas? ¿Qué será de los smartcontrats? ¿Ya no podrán ejecutarse ninguna ICO en condiciones? Todos los sectores de actividad se habían puesto manos a la obra con blockchain y ahora se la tenían que envainar. Tendría que haber alguna explicación a este sinsentido.

Los estudios señalan blockchain como la nueva gran revolución de Internet, el fin de los intermediarios y la imposición de un mundo descentralizado, donde las organizaciones tradicionales tenían que ponerse al día e innovar para aportar más valor a su negocio. Pero ¿Quién podía estar interesado en su desaparición y por qué motivos espurios?

En primer lugar, me fijé en el sector financiero, por aquello de que son quienes controlan las transacciones con sus clientes y, al fin y al cabo, son los dueños del dinero. Me resistí a creerlo, los bancos españoles son los más activos en esta tecnología. Santander ha puesto en marcha We.trade para ofrecer una nueva forma de comercio a las pymes europeas y BBVA tiene un acuerdo con Repsol para líneas de crédito. Hasta donde alcanzaba a recordar, blockchain se estaba implantando en todos los sectores, constructoras, hoteles, utilities, abogacía… todos sin excepción la habían abrazado.

Totalmente perdido, llamé a mi cuñado que entiende de todo, pero me colgó con cierta violencia. Entonces desperté bruscamente… Y lo entendí todo, mi cuñado trabaja para una notaría.                                                                          

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