OpiniónMundo digital

La fiebre de las criptomonedas

Tali Salomon, directora de eToro para España y Latam.

El descubrimiento de oro en California en 1840 llevó a más de 300.000 personas a mudarse a la costa oeste con la expectativa de extraer el preciado metal. Actualmente, casi 170 años después, una moneda virtual y descentralizada, el bitcoin, está generando una nueva “fiebre” en el mundo de los negocios. Al igual que cuando una persona tiene fiebre oscila su temperatura corporal, lo mismo ha sucedido con el precio de bitcoin desde que se lanzó a finales de 2008.

El único propósito de esta moneda digital es facilitar las transacciones comerciales proporcionando un medio de intercambio. Logra este propósito ofreciendo un registro accesible para el público que mantiene una lista inmutable de todas las transacciones. En la actualidad, el Bitcoin sigue siendo la criptomoneda más usada y valorada, con el Ethereum en segunda posición. Sin embargo, en los últimos años se han creado más de 2.100 criptomonedas distintas, que compiten entre ellas para ser la mejor.

La duda que tienen algunas personas es si las criptodivisas son una moda o si han llegado para quedarse y si en la actualidad experimentan una burbuja. En este sentido, pensamos que esta última percepción es incorrecta y que las criptomonedas han llegado para quedarse. El ser humano evoluciona y, con él, el sistema financiero. En la actualidad, una gran parte de las compras se realizan por internet y para eso no es necesario utilizar dinero físico.

En la actualidad, una gran parte de las compras se realizan por internet y para eso no es necesario utilizar dinero físico

Cabe señalar, además, que el hecho de que existiera una burbuja no provocaría que el activo dejara de existir. Las burbujas lo que producen es una corrección en los precios. Asimismo, no sabemos cuándo va a explotar la próxima burbuja, ni tampoco en qué mercado. De hecho, puede que ser que suceda en un mercado de menor riesgo, como ha pasado en otras ocasiones. Pero si se produjera en este mercado, esto no extinguiría las criptodivisas, están aquí para quedarse, como ya quedó demostrado tras el rally de diciembre de 2017. A día de hoy, el libre acceso a la información y al mercado financiero probablemente contribuyen a que los precios aumenten más rápido y que comencemos a plantearnos la existencia de una burbuja.

Si se proyecta a la economía actual, el mercado de las criptomonedas evitaría, por ejemplo, la impresión masiva de dinero por parte de los bancos centrales, que han provocado que los tipos de interés sean muy bajos y, además, se prescindiría de los intermediarios dentro del sistema, que han demostrado ser ineficientes en el pasado y eso ha influido en las anteriores crisis.

En lo que respecta meramente a la inversión es importante destacar, no obstante, que, aunque se haya vuelto un mercado muy popular al que todo el mundo puede acceder, se trata de un mercado con mucha volatilidad, que entraña riesgos elevados. El mercado de criptoactivos es todavía relativamente nuevo, y por tanto inestable y se debe ser consciente de los riesgos que entraña la inversión.

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