OpiniónAlmacenamiento

El almacenamiento como servicio o su propio sistema

Por Adela de Toledo, Country Manager Pure Storage Iberia.

La pandemia actual ha demostrado ser un catalizador que ha acelerado la digitalización y ha hecho que la TI se enfoque de un modo distinto. Es necesario que sea así, porque la expresión ROI también ha adquirido un significado totalmente diferente: «riesgo de inacción» (por sus siglas en inglés): no hacer nada y dejar que las cosas sigan tal y como están. Sin embargo, el hecho de no tomar una decisión hace que una organización quede rezagada y deje de ser competitiva. Al mismo tiempo, ahora se mira con lupa cómo y dónde invertir. Todo el mundo quiere la mejor tecnología y la más moderna para hacer frente a los retos que se avecinan. No obstante, las malas inversiones y la innovación por la innovación acaban generando unos gastos innecesarios y unos resultados decepcionantes. Esto hace que invertir en el propio entorno de TI sea una actividad muy incierta.

Dejar de invertir en transformaciones costosas

Los típicos ciclos presupuestarios de TI de 18 meses, que se basan en un modelo de adquisiciones y actualizaciones que se reducen a la sustitución completa de los sistemas, son cosa del pasado y, por tanto, ya no son apropiados para los tiempos que corren.  Con frecuencia hay que adaptar rápidamente los planes para hacer frente a unas exigencias nuevas e imprevistas y la TI tiene que ser capaz de reaccionar con rapidez y en paralelo. Además, los presupuestos son cada vez más ajustados, sobre todo en el actual periodo de incertidumbre, mientras que las exigencias en cuanto a los resultados no paran de crecer. Quienes optan por un modelo de uso flexible no tienen que invertir en costosas adquisiciones iniciales en forma de gastos de capital. Los proyectos de digitalización pueden proseguir con un menor riesgo de que se disparen los costes y de que los presupuestos se queden cortos.

Las ventajas del almacenamiento como servicio (STaaS)

El hecho de transformarse para ser una organización moderna e impulsada por los datos plantea unas exigencias muy importantes en cuanto a la flexibilidad, la capacidad, el rendimiento, la escalabilidad y la fiabilidad de los sistemas de almacenamiento. Como ya se ha mencionado, esto solía requerir mucha planificación y la compra de capacidad basándose en la previsión de crecimiento, lo que provocaba sobreaprovisionamiento y despilfarro, y la sustitución de todo el sistema de almacenamiento cada pocos años. Se trataba de una operación logística, técnica y económicamente enorme. El almacenamiento como servicio ofrece una solución a esto. Según un estudio reciente de Harvard Business Review, el 76% de las organizaciones utilizan actualmente o se están planteando adoptar en los próximos dos años el almacenamiento como servicio. Esto es un claro indicador de la importancia que tiene el almacenamiento como servicio como tendencia. 

El almacenamiento como servicio es una buena opción para las empresas que necesitan una infraestructura que les permita admitir distintas capacidades

Los modelos como servicio proporcionan la flexibilidad y la elasticidad necesarias para reaccionar a los cambiantes requisitos del negocio sin tener que realizar una gran inversión inicial. Además, también permiten que los directores de sistemas de información eviten quedar en manos de un solo proveedor, ya que las suscripciones, si es que se trata de un verdadero modelo de suscripción y no de un arrendamiento, pueden darse de baja al final del plazo si ya no se ajustan a los requisitos de la empresa. No hay activos de los que deshacerse o que requieran una amortización acelerada.

El almacenamiento como servicio es una buena opción para las empresas que necesitan una infraestructura que les permita admitir distintas capacidades, tipos de datos, conectividades y niveles de servicio y que les ofrezca la posibilidad de usar cualquiera de estas opciones para proyectos a corto y a más largo plazo, sin penalizaciones operativas y de costes. Además, elimina una gran parte de las complicaciones relacionadas con el almacenamiento de los datos y reduce los desajustes, los costes y las complejidades que van asociados al intercambio de datos en la empresa.

Por otro lado, el almacenamiento como servicio puede eliminar la carga de administración y mantenimiento de la gestión del almacenamiento. Con ello se puede liberar al personal de TI, para que no tenga que ocuparse del mantenimiento y pueda centrarse por completo en el desarrollo y el despliegue de nuevos servicios y en la creación de valor añadido. El hecho de transferir actividades rutinarias a un proveedor de servicios especializado es lo mismo que hacen otros modelos de nube más conocidos, como el software como servicio (SaaS) y la infraestructura como servicio (IaaS).

Digitalizar a toda velocidad

El almacenamiento como servicio es una solución moderna y flexible para almacenar datos en la nube y localmente. Esto libera a las organizaciones del costoso ciclo de sustitución del almacenamiento y les evita tener que sobreaprovisionar con un exceso de capacidad.

Sin embargo, el riesgo clave que las empresas tienen que evitar es elegir un «as-a-service» que en realidad sea un simple arrendamiento vendido con un nombre distinto. Actualmente, en el sector del almacenamiento, todos los proveedores hablan de ofrecer un servicio, pero son muchos los que en realidad ofrecen algo que dista mucho de ser una verdadera experiencia como servicio. Solo dan la impresión de proporcionar un servicio, pero sin un valor añadido real ni una obligación. En realidad, la mayoría de los proveedores ofrece un sistema de facturación de tipo gastos operativos y no un verdadero almacenamiento como servicio. Por tanto, esto es lo contrario de lo que los clientes empresariales buscan y esperan recibir.

Para un almacenamiento como servicio de verdad, el punto de partida debería ser la supervisión, un objetivo de nivel de servicio y un acuerdo de nivel de servicio. Sin la supervisión y sin una obligación de proporcionar lo que se ha acordado, no hay un servicio real. Esto significa, por ejemplo, que, si el rendimiento y la capacidad acordados están en peligro, el proveedor debe resolverlo de manera proactiva. Por lo tanto, la capacidad siempre debe poder ampliarse sin interrupciones, cuando sea necesario. Además, las organizaciones siempre tienen garantizada la tecnología más actual, ya que, como en el software como servicio, las actualizaciones y las innovaciones están incluidas. El resultado es que las organizaciones pueden transformar digitalmente sus negocios a toda velocidad. Pero sin los grandes riesgos económicos y operativos que hasta hace poco conllevaba este proceso.

Una vez adoptado el almacenamiento como servicio, ¿qué viene después?

Con el cambio al flash, la implementación de una estrategia de nube híbrida sólida y el aprovechamiento de las ventajas de una oferta de almacenamiento como servicio, se cumplen algunos de los requisitos más importantes que una organización impulsada por los datos exige a su infraestructura de TI. Pero, obviamente, los elementos cruciales de la gestión de los datos no acaban ahí. En el siguiente capítulo entraremos en más detalles sobre cómo una restauración rápida y un sistema de realización de copias de seguridad inmutable pueden ser fundamentales como última defensa frente al ransomware.

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