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Ajustando el engranaje de la gestión

Desde que Gartner acuñara el acrónimo ERP (Enterprise Resource Planning) para referirse a los sistemas de gestión empresarial, este mercado ha recorrido un largo camino.

En el plazo de dos décadas, las soluciones Enterprise Resource Planning (ERP) han pasado de ser consideradas una herramienta ‘nice-to-have’ a entenderse como un ‘must-to-have’. Tras emerger en los años 70 y 80, no fue hasta la década de los 90 cuando las soluciones ERP experimentaron su verdadera expansión, momento en el que la consultora Gartner utilizó por primera vez el acrónimo ERP.   En tanto que capacitadoras de la integración de información interna y externa para facilitar la gestión integral de una organización, cubriendo desde las finanzas/contabilidad, la fabricación y los RRHH, hasta las ventas, el mantenimiento, etc.; la función última de estas soluciones es facilitar el flujo de información entre todas y cada una de las diferentes funciones del negocio, incluyendo la gestión de las conexiones con agentes externos. Y es que, aunque la mayoría de los sistemas ERP nacieron a partir de un núcleo para la gestión de la fabricación, su verdadera bondad radica en una evolución que permitió que a mediados de los 90 estos sistemas cubrieran la totalidad de las funciones centrales de una empresa o, mejor dicho, de una organización ya que hablamos de sistemas también altamente críticos para los gobiernos.   Las implicaciones del año 2000 y el efecto euro impulsaron el rápido crecimiento del mercado de soluciones ERP, que en muchos casos vinieron a sustituir sistemas heredados y obsoletos. Emergen en este escenario los denominados ERP II que, basados ya en tecnología web, preconizaban la revolución que se derivaría del acceso en tiempo real a estos sistemas no sólo por parte de empleados y partners, sino también por proveedores y clientes.   Aunque la progresión del mercado de soluciones ERP se vio ralentizada a partir de 1999, se trata de un segmento que continúa en evolución, incluso a pesar de la crisis actual. No obstante, en 2009 y de acuerdo con Gartner el mercado ERP mundial sufrió una caída del 6% reduciendo su valoración a 20.100 millones de dólares en ingresos totales por software (incluyendo licencias, suscripción/Saas y mantenimiento). De este total, Gartner estima que el mercado medio (organizaciones usuarias con una plantilla de entre 100 y 999 empleados, y una facturación anual de entre 50 y 1.000 millones de dólares) representa un 27% del total, es decir, 5.300 millones.   A pesar del descenso general del mercado ERP, la caída fue menos pronunciada -del 1% frente a un 6% del conjunto-, un hecho que pone de manifiesto que el mercado medio se ha mantenido relativamente activo durante la recesión. Los fabricantes no son ajenos a esta realidad y de ahí las fuertes inversiones que han realizado en este segmento muchos proveedores con su origen en el mundo de la gran empresa. De cara al futuro y según proyecciones de Gartner de finales de 2010, el crecimiento del mercado ERP se mantendrá prácticamente plano en línea con el actual escenario de compra, claramente dominado por la cautela, y se prevé que hasta 2014 registre crecimientos de un solo dígito.
El escenario no es, por tanto, muy halagüeño. De hecho, Forrester cree que el mercado ERP sufrirá un ligero descenso en 2011. Y es que sólo el 25% de 900 empresas de Europa y EEUU entrevistadas por la consultora tienen planificadas inversiones en sistemas ERP para este año, en comparación con el 29% de año anterior. Más de una cuarta parte de los negocios no tiene previsto expandir sus ERP y un 24% no tienen ningún interés en estos sistemas. No en vano y a tenor de la reducción de los presupuestos TIC -a nivel mundial la media de incremento previsto para 2011 es de un 1% y en EMEA se prevé un descenso del 0,4%- , muchas organizaciones usuarias están estirando el ciclo de actualización hasta un plazo de cinco años. Sin embargo, no hay que olvidar que un 36% de las organizaciones sí que contempla incrementar sus inversiones en sistemas ERP de cara a 2011; de acuerdo con una encuesta realizada por Gartner a 1.500 responsables de TI de 40 países.
 
Mejores Prácticas, valor
A pesar de su madurez, el mercado ERP goza de una modernización continua, de manera que los sistemas con funcionalidades basadas en tecnologías más antiguas se están viendo desplazados por sistemas más modernos y ágiles. Cabe llamar la atención en este punto sobre la incorporación de las conocidas como Mejores Prácticas, entendiendo éstas como la forma más efectiva para realizar los diferentes procesos de negocio.
La integración aparece aquí como la verdadera clave del éxito. Y es que, si en un primer momento, los ERP se aplicaron a la automatización de funciones del back office, diversos factores ampliaron su alcance a funciones front office, como la gestión de las relaciones de los clientes. Hablamos de sistemas CRM (Customer Relationship Management), sistemas de e-commerce o sistemas Supplier Relationship Management (SRM) que, sólo en perfecta integración con los sistemas ERP proporcionan toda su funcionalidad y que merecen un tratamiento independiente en este artículo.

SOA y BPM, el tándem de la flexibilidad
A la hora de señalar las tendencias más importantes en este mercado de soluciones de gestión, Gartner pone el acento en SOA (Services-Oriented Arquitecture) y BPM (Business Process Management) como vías para lograr niveles sin precedentes de flexibilidad y adaptabilidad. La consultora llama asimismo la atención sobre las nuevas interfaces de usuario en cuanto que permiten a los usuarios sacar todo el jugo de los sistemas ERP, además de facilitar niveles avanzados de personalización y colaboración.   Asimismo, se constata que la mejora de la facilidad de uso, la extensión de las capacidades de búsqueda y la disponibilidad de funcionalidades analíticas más integradas están impulsando la utilización de los sistemas ERP por un abanico más amplio de perfiles de usuarios.   Gartner también aprecia un aumento del interés en el uso de los sistemas ERP bajo la fórmula SaaS, pero todavía no hemos asistido a una adopción verdaderamente importante. La mayoría de los usuarios continúan utilizando sus ERP bajo en modelo on-premise, es decir, en base a una instalación interna, pero cada vez en más ocasiones complementan este núcleo con soluciones adicionales en áreas adyacentes como CRM y colaboración, haciendo uso del modelo SaaS.  
CRM, se quién eres y puedo adivinar qué deseas
Ya nadie duda de la criticidad de las soluciones Customer RelationShip Management (CRM). De hecho, el software CRM está llamado a gozar del mayor crecimiento entre todos los segmentos del mercado de aplicaciones software en 2011. Y es que según Gartner, el 42% de las organizaciones prevé aumentar sus inversiones en CRM en 2011. “Esperamos que el mercado CRM se recupere gradualmente a medida que retorna la confianza de los compradores y los negocios empiezan a centrarse en el incremento de los ingresos en oposición a la reducción de los costes”, explica el vicepresidente de Investigación de Gartner, Tom Eid.   Entre las principales áreas de inversión en este segmento se encuentran el canal on line, los despliegues en modelo SaaS, tecnologías aplicadas a la gestión de la fidelidad de los clientes, oportunidades de ‘cross-selling’ y ‘up-selling’ y la personalización de los servicios de atención a los clientes.   Por el momento, las organizaciones usuarias de soluciones CRM siguen centrándose en inversiones que promueven la retención y la mejora de la experiencia de los clientes, pero están cada vez más interesados en tecnologías aplicadas al desarrollo de comunidades de clientes y redes sociales. No obstante, la automatización del marketing continúa siendo el segmento dentro del mercado CRM que disfruta del crecimiento más fuerte y la mayor demanda corresponde a herramientas para la gestión y el análisis de campañas.   El modelo SaaS continuará siendo una palanca de impulso clave y en esa línea se espera que SaaS represente dentro de la industria CRM un volumen de negocio superior a los 4.000 millones de dólares en 2014, es decir, más del 32% del total del mercado.
 
BI, la inteligencia predictiva como meca
Junto con las tecnologías de colaboración, las herramientas de gestión de contenidos, el software social y las soluciones para la gestión de la cadena de suministro, las aplicaciones de Business Intelligence (BI) constituyen un de los segmentos dentro de mercado de aplicaciones software con mayor potencial de crecimiento en 2011.   En efecto, los proyectos de BI continúan gozando de prioridad en muchas organizaciones con áreas que están claramente ganando peso como la analítica predictiva, ya que todas organizaciones tienen interés en sacar el máximo partido de sus recursos de información, pudiendo por ejemplo mejorar la extrapolación de tendencias, aumentar la calidad de sus productos y, en última instancia, incrementar su ventaja competitiva.   Mientras que la mayoría de las tecnologías de BI tradicionalmente han incluido cuadros de mando y herramientas de reporting, utilizando tanto datos históricos como en tiempo real para identificar tendencias y responder cuestiones relacionadas con lo que ha pasado; la analítica predictiva se aplica también a grandes volúmenes de datos, pero su objetivo consiste en elaborar modelos que puedan utilizarse para entender el motivo por el que algo ha sucedido y proyectar lo que podría pasar, permitiendo así a las organizaciones determinar cuál podría ser la próxima acción y cuáles serían los mejores y peores resultados en una situación determinada.   La analítica predictiva se utiliza así para determinar el resultado probable de un determinado evento o la probabilidad de que se produzca cierta situación. También aplica al análisis automático grandes volúmenes de datos haciendo uso de diferentes variables y aquí la tecnología ‘in-memory’ está llamada a jugar un rol clave.   Por tanto y a pesar de la complicada situación económica, las organizaciones continúan considerando las herramientas analíticas fundamentales para imprimir agilidad y eficiencia a su negocio. Además, la analítica predictiva ha madurado hasta configurar una práctica nuclear del negocio, en tanto que permite mejorar la toma de decisiones en aspectos tan diversos como los productos en los que hay que innovar o las campañas de marketing con mayor potencial de efectividad.   Por otro lado y más allá de asegurar el cumplimiento de requerimientos legales tipo Sarbanes-Oxley o Basilea, las organizaciones están apostando por expandir esta inteligencia a usuarios en todos los niveles de forma que puedan tomar mejores decisiones en base a predicciones futuras validadas y precisas en lugar de confiar en su instinto.   Al calor de esta tendencia, los proveedores se ven obligados a facilitar a los usuarios la formación requerida para hacer un uso avanzado de esta tecnología a la hora, por ejemplo, de identificar datos relevantes, construir modelos predictivos o evaluar los mejores entre éstos, para su posterior despliegue en el marco de una estrategia de BI.
 
SCM, se impone el tiempo real
El advenimiento de Internet y el avance de la globalización han convertido los sistemas para la gestión de la cadena de suministro o Supply Chain Management (SCM) en otra de las herramientas nucleares de cualquier organización. El objetivo último pasa por la eficiente gestión de los pedidos, la correcta ejecución de las entregas y el control en tiempo real para poder actuar en caso e incluso antes de los problemas.   Se trata de un entorno altamente complejo teniendo en cuenta que generalmente implica la integración de sistemas diversos y la compartición de distintas fuentes de datos para hacer así posible la colaboración. Y justamente debido a esta complejidad, que se incrementa a medida que aumenta el número de participantes en la cadena, son cada vez más las organizaciones que apuestan por el uso de una solución SCM on-demand, sobre todo a medida que se consolida el modelo cloud.   De hecho, una de las tendencias que identifica la consultora Gartner en este mercado apunta a la exploración por parte de los fabricantes de nuevos modelos de provisión, incluyendo la suscripción y otras opciones de pago. El objtivo último es dar respuesta a una demanda creciente respondiendo al mismo tiempo al descenso de los ingresos. No en vano, en el año 2009 los ingresos en el mercado SCM sufrieron una lígera reducción del 0,7%, situándose en 6.200 millones de dólares. Forrester coincide en esta línea con Gartner a la hora de apreciar un crecimiento plano del mercado de soluciones SCM en 2009; no obstante, las ventas en 2010 -incluyendo licencias, mantenimiento, SaaS y servicios- se incrementaron un 12% y está previsto que la progresión se mantenga durante 2011.

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