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Los 3 ladrillos de la empresa inteligente: tecnologías, aplicaciones y personas

Según Accenture, los nuevos sistemas serán “sin fronteras, ágilmente adaptables y esencialmente humanos”.

La tecnología es ya una parte más de las actividades cotidianas y está mejorando la forma en que las personas viven y trabajan. El conjunto de estas mejoras forma parte de una transformación mayor: un cambio que va más allá de lo digital para entrar en una era en la que todas las interacciones están marcadas por la tecnología.

Es por ello, que las empresas necesitan sistemas sin límites, adaptables y esencialmente humanos para prosperar en un mundo en cambio constante. Éstas son algunas de las conclusiones que se derivan del último estudio de Accenture Future Systems. El informe también afirma que muchas compañías encuentran dificultades al contar con un entramado de aplicaciones y talento basado en tecnologías pasadas. Al mismo tiempo, se encuentran rodeadas por un entorno, cada vez más competitivo, conformado por tecnologías con gran poder de computación, una corriente continua de datos y una infinidad de nuevos usos de la Inteligencia Artificial y de las tecnologías del Internet de las Cosas (IoT).

Las compañías necesitan evolucionar hacia enfoques más ágiles, resilientes y experimentales. Esto requiere nuevas maneras de pensar, trabajar e innovar, con equipos y talento que se pueda adaptar a la rápida evolución de la tecnología. El estudio recomienda a las empresas que dejen de ver sus aplicaciones, infraestructuras y empleados como entes independientes, y los consideren sistemas vivos e interconectados.

Las compañías se enfrentan al gran reto del retorno en valor de la inversión en innovación; en mayor o menor medida, la innovación es ya una prioridad en todas las organizaciones y se empieza a aplicar en determinadas áreas o procesos, de forma a veces aislada y con resultados todavía limitados en términos de valor.La gran asignatura pendiente es conseguir que la innovación se aplique a escala y de forma transversal en toda la organización, con un claro retorno en valor medible para el negocio, sostiene Mercedes Oblanca, Directora General de Accenture Technology en España, Portugal e Israel. Las organizaciones necesitan sistemas y procesos sin fronteras, ágilmente adaptables y esencialmente humanos para innovar a escala. Sistemas preparados para el futuro que ya es el presente, formados por una combinación de aplicaciones, datos e infraestructuras gestionados de forma inteligente.  Un talento colaborativo entre personas y máquinas apoyado por un ecosistema tecnológico como nunca antes había existido.

Las nuevas claves

El informe identifica tres características fundamentales de los sistemas futuros y los pasos que se han de tomar para conseguir el éxito a largo plazo y la transformación de la manera de trabajar y vivir:

  • Sin fronteras. Las TI convencionales han llegado a su límite práctico para fomentar la innovación empresarial. Los nuevos sistemas emergentes están derribando las fronteras de los componentes tecnológicos entre compañías, personas y máquinas, creando un nuevo espacio de innovación para resolver los principales problemas del negocio, el consumidor y la sociedad. Algunos de los primeros pasos que se pueden tomar son: establecer el Cloud como base para eliminar los límites y aplicar técnicas disociativas para eliminar las dependencias tecnológicas.
  • Ágilmente adaptables. Los sistemas ágilmente adaptables minimizan la fricción que obstaculiza la habilidad de la compañía de escalar nuevas innovaciones rápidamente. Estos sistemas aprenden basándose en datos y en la inteligencia de las máquinas para poder mejorar y adaptarse, ayudando así a los negocios a progresar y prosperar en un entorno en constante cambio. Las personas también constituyen una parte fundamental, ya que colaboran con las máquinas para tomar decisiones fiables y actuar de manera segura y rápida. Para que esta colaboración sea verdaderamente efectiva, son necesarias arquitecturas vivas y flexibles, que combinen de forma dinámica distintas tecnologías
  • Esencialmente humanos. Las interfaces tecnológicas crean experiencias sofisticadas y simples, centradas en los negocios y en las demandas de los clientes. El procesamiento del lenguaje natural, la visión computacional, el reconocimiento de voz, el hardware inteligente y las herramientas de visualización hacen que los sistemas puedan hablar, escuchar, ver y comprender en el ecosistema donde “viven”. Para conseguirlo, las compañías deben empezar a diseñar sistemas que se ajusten a las personas y puedan interactuar con ellas, y no esperar lo contrario.
Computing 785