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Inteligencia Artificial en la lucha contra el fraude

Alejandro Vidal, CDO en Aplazame.

Alejandro Vidal, CDO de Aplazame
Alejandro Vidal, CDO de Aplazame

Cuando pensamos en aplicaciones de la inteligencia artificial (IA) tendemos a proyectar imágenes futuristas como asistentes virtuales, robots o coches autónomos, que se van convirtiendo día a día en una realidad.

Sin embargo, la inteligencia artificial lleva entre nosotros mucho más tiempo y con aplicaciones menos visibles, pero extremadamente importantes, como la detección del fraude online. Es cierto que esta función de la IA, posiblemente, nunca aparecerá en una novela de ciencia ficción por falta de atractivo, pero para los profesionales de la tecnología es muy importante.

Desgraciadamente, los intentos de fraude son cada vez más sofisticados, lo que exige al sector financiero oponer las mejores estrategias y sistemas de defensa, y aunque es difícil saber qué nos deparará el futuro en este campo, hay dos claras tendencias que marcarán los próximos años en la detección de fraude online.

Tendencias

En primer lugar, la suplantación de identidad es una práctica cada vez más común y barata, derivada de la popularización de las imágenes de DNI como elementos de identificación, a pesar de que muchos expertos en ciberseguridad ya señalaron en su momento que supondría un riesgo futuro. A este respecto, es fácil encontrar cada día noticias de robos de bases de datos con todo lo necesario para facilitar este tipo de fraude.

Para combatirlo, la inteligencia artificial constituye una herramienta fundamental en pruebas de identidad mediante la biometría, cada día más populares y difíciles de suplantar. Están presentes en muchas aplicaciones en el mundo financiero y en las redes sociales

La inteligencia artificial constituye una herramienta fundamental en pruebas de identidad mediante la biometría

La segunda tendencia que se abre paso es el uso de datos alternativos; es decir, todos aquellos que no son los tradicionales en los modelos estadísticos. En el caso de fraude online, hay una fuente de datos que está tomando relevancia. Es el Open Banking, que deriva de la aplicación de la directiva de pagos PSD2. Con la ayuda de la inteligencia artificial, este “dato alternativo” permite conocer mucho mejor al cliente y distinguir los casos de fraude mediante el uso del dato transaccional de los productos bancarios.

Es difícil prever cómo evolucionará el fraude con el tiempo, pero lo que sí está claro es que las compañías instaladas en la economía digital contarán con la inteligencia artificial como un gran aliado.

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