EncuentrosCiberseguridad

El tridente de la seguridad: tecnología, procesos, personas

La ciberseguridad es una guerra permanente.

Las organizaciones tardan en darse cuenta de que han sido atacadas, de media, en torno a 101 días; demasiado tarde para ponerle remedio o minimizar los daños. oner el foco en la seguridad está empezando a ser algo de primera necesidad para las empresas, en general, y para las personas, en particular, también impulsado por el eco que están comenzando a generar los medios de comunicación. Prueba de ello es la caída que experimentaron los ataques de ransomware en 2018, tras el ‘boom’ de WannaCry. Para revisar estos y otros muchos temas celebramos el Tour de Ciberseguridad, que tuvo su primera parada en Barcelona con un completo éxito de asistencia. 26 CISO, proveedores y expertos en ciberseguridad se reunieron en la ciudad condal para tratar un tema que nos ocupa a todos.

“Vivimos en un mundo de salvajes digitales”, fue la controvertida frase que abrió el debate. Internet es un terreno cuyas posibilidades vamos explorando día a día, y al no haber sido educados digitalmente, no tenemos reglas a las que ajustarnos. “Aprendemos a base de errores, pero a veces, los errores se pagan caros”, argumentaron. Al contrario que en el ámbito físico, en el cual nuestro instinto nos avisa de cuándo hay peligro, en el ámbito digital esta intuición natural no existe, “el peligro no se percibe de la misma manera, y aunque a base de práctica estamos aprendiendo, la velocidad a la que vamos en el mundo actual no nos permite pararnos a pensar en muchas ocasiones”.

Por este motivo, la formación y la concienciación del usuario no iniciado fue uno de los temas estrella del encuentro. La necesidad de educar a los niños desde la escuela para que desarrollen sus capacidades digitales “es fundamental”, aunque “muchas veces son ellos, los nativos digitales, los que nos enseñan a los que no lo somos”. No obstante, las cosas cambian cuando se trata de formar y concienciar al empleado. “Transformar la mentalidad y la forma de trabajar de las personas a ciertas alturas es muy difícil, y más por una amenaza que no sienten como real”, lamenta ron; “por eso, el usuario se convierte en carne de cañón”. En este sentido, el apoyo de la dirección y una acción ejemplarizante por su parte se torna esencial, “si el subordinado ve que su propio jefe no cumple los requisitos de seguridad, él se va a relajar el doble”.  

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