OpiniónInfraestructuras

La Economía colaborativa aplicada a la gestión de proveedores de software

Julián Gómez, Chief Digital Officer LEDAmc.

Julián Gómez, Chief Digital Officer de LEDAmc
Julián Gómez, Chief Digital Officer de LEDAmc

Vivimos en la época de la economía colaborativa a través de App. Aplicaciones como Glovo, Uber, AirBnb, Deliveroo, etc. han conseguido un cambio de paradigma, han creado una nueva época donde con solo el golpe de unos clicks en nuestro móvil conseguimos el servicio deseado con el precio más ajustado, pero ahora te preguntarás ¿cuáles son las claves de esta nueva economía?

Las claves de la economía colaborativa

Las claves principales de esta nueva economía colaborativa a través de App, son muy sencillas: Descripción clara del producto o servicio, comparación del precio entre todos los similares que hay en el mercado e inmediatez en la adquisición.

La descripción clara del producto o servicio la tenemos identificada por ejemplo en Airbnb donde definimos si queremos habitación compartida o casa para nosotros solos, con piscina o con ascensor, con aire acondicionado o en el campo, sólo unos clicks y definimos perfectamente lo que queremos contratar.

Por otro lado, comparar con el mercado es esencial. Hay aplicaciones que nos permiten esa comparación como son por ejemplo Rastreator o Kayak, donde permiten comparar para encontrar el precio más ajustado para el producto o servicio que queremos, pero también en Airbnb o Glovo podemos ver el precio para el mismo producto y elegir el que mejor se ajuste a nuestro presupuesto. Comparando obtenemos el mayor valor al mejor precio.

Con solo darle a OK conseguimos de inmediato ese producto o servicio sin tener que esperar más

Y tercero, y no menos importante, incluso diría que es el punto que define a la edad App que vivimos actualmente, es la inmediatez. Con solo darle a OK conseguimos de inmediato ese producto o servicio sin tener que esperar más. Esa cena que no queremos preparar de camino a casa tras recoger a los niños de sus actividades extraescolares, o ese finde semana de relax en el campo que tratas de cerrar a las 11:00h de la noche en casa tras una larga jornada de trabajo.

La inmediatez, como te decía, define esta época. ¿Y por qué no tenerlo en la gestión de nuestros proveedores de desarrollo de software? Vamos a ver qué nos haría falta tener para poder hacerlo.

Claves para la gestión de proveedores en la época de las App

Las claves son las mismas que hemos visto para el resto de App, lo que necesitamos es conocer cómo aplicarlas a nuestros proveedores de desarrollo de software.

La primera es cómo definir lo que queremos, el producto. Está claro, el producto es el rey, y lo que tenemos que hacer para poder comparar es definir qué es lo que contiene ese producto, qué es lo que tiene que hacer funcionalmente, qué necesito como usuario del mismo. Necesitamos una metodología que describa funcionalmente el software.

La segunda es compararnos con el mercado. Considerar solo las tarifas, comparar por el coste de hora de trabajo es un error, necesitamos saber lo que cuesta nuestro producto y lo que cuesta en el mercado para poder conocer si lo que nuestro proveedor nos quiere cobrar es lo correcto o no.

Y la tercera: necesitamos tenerlo de la forma más rápida posible, inmediata, si me apuras, debe ser ya. Necesitamos esa capacidad de comprobar con un solo click de ratón lo que el resto de los proveedores está cobrando en el mercado a sus clientes por el mismo producto que queremos nosotros.

¿Dónde encontrar algo así?

Soluciones App en esta línea, ya se han comenzado a desarrollar y en los próximos años serán una ventaja decisiva en la gestión óptima de los proveedores. La iniciativa QuanterApp de LEDAmc es la aplicación que está liderando ahora mismo el mercado con más de 55.000 referencias de proyectos de desarrollo de software con las que compararse (el mayor número de referencias de todo el mundo).

El mundo del desarrollo de software va a cambiar de forma radical en los próximos años, sólo hay que decidir de qué lado quieres estar.

Be Quanter my friend!

Computing 783