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El viaje a la nube híbrida empieza en las plataformas

Craig Muzilla, Senior vice president, Core Products & Cloud Services Business Group, Red Hat.

Las organizaciones hoy en día están invirtiendo en nuevas tecnologías y prácticas para transformar la forma en que aportan valor a sus clientes. Se trata de una inversión decisiva a medida que nos adentramos en la era de la disrupción, en la que el cloud computing desempeña un papel importante en el apoyo tanto de las tecnologías como de los procesos que impulsan la indispensable transformación digital. Al ofrecer estrategias más rápidas y basadas en la nube, las empresas disponen de más tiempo para centrarse en la creación y fomento de la innovación, valor y diferenciación, a la vez que crean eficiencia financiera.

Para tener éxito con la nube híbrida, la consistencia operativa es fundamental

Migrar a una única nube pública tiene muchos beneficios. Sin embargo, la nube pública simplemente no tiene sentido para algunas cargas de trabajo, o no cumple con los requisitos necesarios para la gestión, la seguridad o el cumplimiento normativo. Como resultado de esta realidad, la mayoría de los entornos de TI actuales son intrínsecamente híbridos, y cuentan con aplicaciones desplegadas en tanto en entornos locales como en nubes privadas y públicas. Incluso, algunas cargas de trabajo altamente optimizadas o seguras pueden seguir desplegándose en entornos virtualizados. A medida que las organizaciones adoptan la nube pública, pueden elegir múltiples nubes públicas para aprovechar las capacidades únicas de la nube, así como para optimizar los proveedores. Según IDC, el 70% de los clientes ya despliega entornos multicloud y el 64% de las aplicaciones de un portfolio típico de TI se basa en un entorno cloud, ya sea público o privado. Por lo tanto, muchas organizaciones están buscando adoptar estrategias de nube híbrida para llevar a cabo su transformación digital.

Para tener éxito con la nube híbrida, la consistencia operativa es fundamental, y para conseguirlo, la clave radica en la plataforma. Los usuarios híbridos y multicloud deben de ser capaces de abarcar e interoperar fácilmente a través de entornos multicloud públicos y privados con seguridad y portabilidad. En Red Hat, creemos que Linux, los contenedores de Linux y Kubernetes son las plataformas tecnológicas que hacen realidad este enfoque. Y por ello, nuestras plataformas, Red Hat Enterprise Linux y Red Hat OpenShift, fueron diseñadas para alcanzar el éxito en este viaje a la nube híbrida.

El viaje empieza con Linux

El viaje hacia la nube híbrida empieza con Linux. Nueve de las 10 nubes públicas más importantes se ejecutan en Linux. Las tecnologías de la nube privada, como Red Hat OpenStack Platform, están basadas en Linux. Linux es como el corazón de la nube, donde RHEL es un sistema operativo líder híbrido y multicloud.

El sistema operativo que se seleccione en entornos híbridos de nube es fundamental para alcanzar el éxito. Cuando se opera en entornos locales y de nube pública, se desea que las aplicaciones funcionen de la misma manera en los diversos entornos. Es esencial asegurarse de que la gestión, el cumplimiento y la seguridad funcionen de la misma manera en entornos múltiples y dispares. Tener un sistema operativo común que impulsa los entornos híbridos permite la consistencia y portabilidad de las aplicaciones, lo que significa que deben comportarse de la misma manera, que pueden gestionarse utilizando las mismas herramientas y procesos, y obtener los mismos beneficios independientemente de si se despliegan en local o en una nube pública.

Un gran número de organizaciones que ya utilizan Linux a la hora de ejecutar sus centros de datos y aplicaciones, también usan RHEL para soportar sus cargas de trabajo esenciales. Al ejecutar algunos de los entornos virtuales y de hardware más estables, RHEL está diseñado para ser más seguro y fácil de gestionar en muchos entornos, con un ciclo de vida largo y consistente. RHEL cuenta con el respaldo del ecosistema de software de código abierto comercial más grande de la industria de TI, compuesto por proveedores certificados de software, hardware y nube. Con la certificación para estándares como Common Criteria, Federal Information Processing Standard (FIPS) y Payment Card Industry (PCI), RHEL es una opción fiable para el cumplimiento normativo y corporativo.

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