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Plataformas sin código y el futuro de los desarrolladores

Manuel Rubio, director general de Amelia para España, Portugal y Latinoamérica.

Manuel Rubio, CEO de Amelia.
Manuel Rubio, CEO de Amelia.

Con el auge de las tecnologías sin código, ¿realmente es necesario aprender a codificar? 

Según el informe ‘El futuro del lugar de trabajo’ de la consultora McKinsey, se estima que para el 2030, la demanda de habilidades tecnológicas aumentará en un 55%. Con el aumento de esta demanda en prácticamente todos los sectores, no es sorprendente que cada vez más personas estén estudiando cómo adaptarse a este cambio.

Sin embargo, aunque podríamos ver un aumento del número de trabajadores no tecnológicos interesados en aprender y desarrollar esas habilidades, esto no tiene por qué ser del todo necesario. El auge de las nuevas tecnologías sin código puede significar que, en lugar de tener que capacitarse, muchos pueden ya comenzar a desarrollar su carrera en este ámbito sin los conocimientos técnicos que antes se requerían.

La democratización de esta tecnología abrirá muchas puertas

El beneficio más significativo de las plataformas sin código o con poco código será permitir que las empresas sin equipos de tecnologías de la información (TI) pongan en funcionamiento soluciones personalizadas para su empresa, de manera más rápida e integrada, lo que hará que la tecnología beneficie directamente a una función particular dentro de la empresa.

En lugar de depender de los desarrolladores, estas plataformas -que no requieren prácticamente de código- democratizarán el uso de las aplicaciones al reducir significativamente la barrera técnica para su adopción. Es cierto que habrá un coste inicial, pero a largo plazo, la solución será una opción más barata para muchas empresas que no tienen un equipo dedicado a estos desarrollos.

Estas plataformas, que ofrecen algoritmos preconstruidos y flujos de trabajo sencillos de arrastrar y soltar, permitirán a personas sin conocimientos técnicos implementar la tecnología, abriendo las puertas a los comerciales, ejecutivos y vendedores para desarrollar soluciones inteligentes que mejoren su trabajo diario, además de ayudar a los desarrolladores de aplicaciones y a los profesionales de operaciones de TI.

La importancia de las fuerzas laborales híbridas

Pero, ¿cuál es el impacto de ejecutar y escalar rápidamente aplicaciones de IA a través de plataformas de bajo código? Para las empresas que buscan hacer crecer su parte operativa sin un equipo de desarrollo dedicado a ello, podría ser enorme. Por ejemplo, estas plataformas permiten diseñar y poner en funcionamiento -de una forma muy sencilla- una IA conversacional que ayude en las tareas cotidianas, como por ejemplo, un agente de atención al cliente, un ingeniero del servicio de asistencia informática o un especialista en recursos humanos.

Hacer uso de la IA de este modo puede tener un impacto transformador en sectores muy centrados en el cliente como el financiero, el sanitario o el jurídico, al crear una plantilla híbrida para compartir la carga de las consultas que los clientes realizan en los distintos canales. Con empleados humanos y digitales trabajando juntos, los humanos podrán centrar sus energías en el marketing, la gestión de proyectos y las consultas más sofisticadas de los clientes, mientras que la IA mejorará constantemente sus respuestas gracias a las capacidades de aprendizaje automático.

El cambio del rol del desarrollador

Estas soluciones de código reducido aumentarán la accesibilidad y permitirán a cada experto en su área actuar como "un ciudadano desarrollador", capaz de impulsar la automatización inteligente en su empresa. Aunque esto tiene un enorme potencial para que muchas empresas se beneficien de las nuevas tecnologías, esta reducción de la barrera de entrada también tendrá un impacto en el trabajo de los desarrolladores.

Estas plataformas sin código o con poco código demuestran que -una vez construidas las aplicaciones- se pueden descubrir nuevas oportunidades en las que un perfeccionamiento más complejo impulsará aún más la eficiencia o mejorará los resultados. En este caso, poder editar el código será vital. Por otra parte, es importante que todos los sistemas y sus códigos (tanto altos como bajos) estén alineados y puedan colaborar.

El Código está aquí para quedarse – pero será más accesible a todos

En general, aunque las soluciones y herramientas sin/con poco código están haciendo posible la creación de potentes aplicaciones que se ejecutan con una pequeña cantidad de código, su mayor accesibilidad no debería en ningún caso exigir el fin de la codificación.

Sin embargo, lo que significa que no haya código o que haya poco código es que una serie de empresas -de todos los tamaños y en diferentes etapas de su viaje con la tecnología- pueden considerar la ejecución de nuevas aplicaciones, a través de la IA y el aprendizaje automático, que podrían revolucionar realmente la forma en la que operan sus equipos. Aunque la ausencia de código no signifique la desaparición de los desarrolladores, sin duda está ayudando a allanar el camino hacia un despliegue y un uso más sofisticados de las tecnologías inteligentes en nuestra vida cotidiana.

Computing 802