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Explicando la automatización

Gloria Touchard, Directora Técnica Corporativa de Nokia.

El mundo se encuentra en un punto de inflexión clave en el que la tecnología inteligente está liberando a las personas de las tareas rutinarias y repetitivas. Uno de los sectores más afectados por estos cambios disruptivos es el de las telecomunicaciones. La necesidad de adoptar nuevas soluciones de vanguardia es primordial, dadas las crecientes expectativas de los clientes en cuanto a estándares de servicio y flexibilidad. Las configuraciones y los parámetros de la red, que cambian constantemente, junto con las oportunidades que ofrece 5G, han aumentado la complejidad de la red.

La automatización se refiere al despliegue, la configuración, la coordinación, las pruebas, el funcionamiento y la supervisión de dispositivos y funciones mediante software

Ante esta multitud de retos, no se puede ignorar la necesidad de que las redes se amplíen, y la automatización es un facilitador importante en ese camino. El concepto, sin embargo, no es precisamente novedoso. De hecho, la tendencia comenzó hace muchas décadas, cuando las centralitas manuales fueron sustituidas por las automatizadas. Pero la escala y la naturaleza de la automatización que se está produciendo actualmente es drásticamente diferente a la del pasado y está destinada a seguir evolucionando a pasos agigantados.

¿Qué es la automatización?

En pocas palabras, la automatización se refiere al despliegue, la configuración, la coordinación, las pruebas, el funcionamiento y la supervisión de dispositivos y funciones mediante software. El objetivo final es eliminar la intervención manual y poner en marcha facilitadores que proporcionen agilidad y eficiencia, mejoren la seguridad y garanticen operaciones sin errores y de bajo coste capaces de soportar las dinámicas demandas de negocio del siglo XXI.

Con la llegada de la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (ML), las soluciones automatizadas pueden estudiar los metadatos, aprender los comportamientos de la red, generar análisis predictivos y presentar recomendaciones. El software puede incluso tomar medidas correctivas antes de que se produzca un problema.

Puede realizar otras tareas como gestionar el inventario, recopilar datos de la red, garantizar el cumplimiento de la normativa, actualizar o eliminar el software, implementar arquitecturas de seguridad y respetar los acuerdos de nivel de servicio (SLA).

La automatización no es solo una cuestión de productividad

La automatización no es solo una cuestión de productividad. Incluso si la transformación comenzó con tareas sencillas, la automatización junto con la IA/ML será clave para mejorar la experiencia del cliente y facilitar la creación de servicios de un modo ágil. Puede suponer un cambio revolucionario en la forma de operar las redes y los servicios y permitir nuevas oportunidades de negocio.

Por qué la necesidad de ser autónomo

La motivación se ha acelerado en los últimos años, especialmente al entender lo esencial que sería para las operaciones futuras la baja latencia y el ancho de banda masivo del 5G, gracias a la banda ancha móvil ultrarrápida. Las soluciones a medida pueden desplegarse en cualquier tipo de red, lo que ayudaría a las empresas, a los proveedores de servicios de comunicación (CSP) y a los centros de datos a lograr la automatización extremo a extremo.

A medida que los CSP tratan de reinventarse como proveedores de servicios digitales (DSP), que no solo ofrecen conectividad, sino que también pueden automatizar los procesos de cara al cliente y ofrecer servicios a la carta basados en solicitudes específicas, la necesidad de poner en marcha procesos de gestión de red y servicios que sean intuitivos, fiables y eficientes es una conclusión inevitable.  

La fragmentación de la red 5G, así como el fuerte aumento de los dispositivos del Internet de las cosas (IoT) y del tráfico de datos, harán que la supervisión y el mantenimiento manuales sean casi imposibles.

Afortunadamente, tecnologías como la nube y la IA/ML están allanando el camino para la automatización basada en la intención que permite a las redes autoconfigurarse, optimizar el rendimiento en tiempo real y recuperarse de los fallos en un plazo muy breve.

Las ventajas

Las ventajas de la automatización de las redes son muchas y convincentes, pero algunas destacan más que otras.

Eficiencia de la red: reduce los costes operativos gracias a la automatización orquestada en todos los dominios de la red, principalmente impulsada por el aprendizaje automático.

Reducción de los tiempos de inactividad: al desplegar una red "sin contacto", los errores humanos son inexistentes, lo que permite a las empresas ofrecer un estándar de servicio extremadamente alto y consistente en todos los niveles y en ubicaciones geográficamente dispersas.  

Nuevos servicios: se adelantan a las necesidades de los clientes diseñando y creando nuevos servicios que generen ingresos.

Aumenta la productividad: la automatización de tareas repetitivas ayuda a mejorar la productividad y a desviar la mano de obra a otras partes del negocio que necesitan atención, creando así nuevos conjuntos de capacidades y oportunidades.

Rendimiento: supervisar las redes en tiempo real, desplegar actualizaciones, minimizar las interrupciones del sistema, identificar y resolver problemas de seguridad.

Si se mira desde una perspectiva a nivel macro, la automatización es realmente transformadora. Por ejemplo, las tareas de gestión de servicios que hoy mantienen a una persona ocupada durante tres horas pueden realizarse con la ayuda de la automatización impulsada por la IA en un minuto, logrando incluso mejores resultados. En este caso, la productividad se ha multiplicado por casi 200.

La hoja de ruta futura

El paso a la automatización dependerá de los objetivos de una organización y de su ecosistema único operativo y de negocio. También habrá que tener en cuenta el coste. Se puede trabajar dentro de la red existente e incluso calibrar la velocidad de la transición. Además, el modelo tendrá que basarse en el servicio al cliente extremo a extremo (E2E), en lugar de limitarse a la gestión de la red. Este enfoque requerirá la reconfiguración de los procesos y la estructura de negocio, la gestión de los datos y los conocimientos técnicos.

Antes de lanzarse a este ejercicio, conviene seguir algunas buenas prácticas.

  • Realizar un análisis exhaustivo de la red
  • Identificar las áreas que hay que automatizar
  • Seleccionar la plataforma que mejor se adapte a los procesos de la organización y a la infraestructura TI existente
  • Preparar al personal adecuadamente para la transición

Nokia ofrece una variedad de soluciones y servicios para ayudar a la automatización en las capas de cliente, servicio y red. Nuestra amplia cartera incluye servicios gestionados y avanzados que utilizan la automatización basada en AI/ML, la automatización del núcleo, la malla de conmutación de centros de datos, Deepfield, el centro de operaciones digital, la automatización de redes IP y ópticas y las redes de acceso definidas por software.

El futuro de la automatización

La rápida digitalización de las industrias junto con la llegada de 5G ha dado paso a una era en la que las tecnologías de próxima generación y la innovación requerirán capacidades que solo pueden ser creadas por soluciones de backend tan resistentes como las redes basadas en la intención (IBN), las redes definidas por software y la virtualización de funciones de red (NFV). La automatización también tendrá que abarcar sistemas híbridos y multi-nube junto con entornos locales.

Absorber las últimas metodologías de IA y ML es crucial para ayudar a los CSP y a las empresas a mantener redes con capacidad de respuesta que sean ágiles y seguras.  

La automatización es prometedora, pero para hacerla realidad, las empresas deben implementarla de la manera correcta. También hay falta de confianza en las redes autónomas. El dilema puede resolverse mediante la introducción gradual de procesos autónomos sencillos que den la confianza necesaria para aventurarse hacia un marco más complejo.  

La automatización se encuentra en el centro de la Cuarta Revolución Industrial, por lo que no se debe subestimar su importancia. Ya se han dado los primeros pasos, modestos pero seguros, en esa dirección y no harán más que acelerarse a medida que se presente la demanda de mejores servicios y nuevas vías de generación de ingresos.  

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