InformesMercado TI

La inversión de EEUU en tecnología china se redujo un 96% entre 2016 y 2020

Según el Global Technology report de Bain & Company, en el primer trimestre de este año, casi el 70% del total de la inversión proveniente del venture capital fue para compañías tecnológicas, el doble con respecto al mismo periodo de 2020

La tecnología se ha consolidado como el pilar de la economía mundial durante la última década. Aunque la Covid-19 sigue siendo una amenaza global para la recuperación económica, el crecimiento extraordinario está siendo impulsado por una mayor y sostenida innovación de la tecnología. El segundo informe mundial sobre tecnología de Bain & Company explora el impacto de la tecnología en las empresas, los consumidores, las economías, la geopolítica y la sociedad en general.

Los venture capital apuestan por la tecnología

La tecnología está reconfigurando la economía, comenzando por el capital riesgo (venture capital o VC). En los últimos años, hemos visto una clara tendencia de algunas de las empresas tecnológicas a acaparar una parte creciente de la financiación proveniente del VC. Según los datos de Startup Investment Cruncher de Bain & Company, desde 2010 hasta 2020, las empresas tecnológicas de nueva creación se llevaron la mayor parte de la financiación proveniente del VC en todas las operaciones realizadas por empresas de capital riesgo. En el primer trimestre de este año, las nuevas empresas tecnológicas representaron casi el 70% del total de estas inversiones. 

Las inversiones de VC en tecnología disminuyeron inicialmente un 13% entre 2018 y 2020, el primer descenso de este tipo desde 2012. Pero estas inversiones volvieron a aumentar durante la pandemia de Covid-19, y el valor total de las inversiones de riesgo en tecnología se duplicó en el primer trimestre de 2021 con respecto al mismo periodo de 2020. Esto supone más del doble de la tasa de crecimiento de las inversiones en otros sectores. La pandemia impulsó este crecimiento al acelerar el cambio hacia las operaciones en etapas posteriores que se había producido durante varios años, aumentando el valor total de las operaciones tecnológicas en la etapa de Serie C o posterior en un 165% interanual en el primer trimestre de 2021.

La inteligencia artificial (IA) y la tecnología en la nube están demostrando ser los principales motores del interés de la inversión de VC. Durante la última década, estos dos segmentos de la tecnología han crecido más del doble de rápido que las inversiones de riesgo en todos los demás sectores, y ahora representan más de un tercio de la inversión total de VC en tecnología.

Las fusiones y adquisiciones dinamizan el mercado

Los gigantes tecnológicos, son los principales proveedores de herramientas y servicios en la nube a escala mundial. Siete grandes empresas dominan actualmente el panorama tecnológico: Alphabet, Amazon, Apple, Facebook y Microsoft en Estados Unidos, y Alibaba y Tencent en China.

La creencia común es que estas empresas suponen el fin de la competencia. Sin embargo, el análisis de Bain & Company constata que la mayoría de las grandes adquisiciones tecnológicas en EEUU benefician a los consumidores y no obstaculizan la competencia. Más bien, en los últimos quince años, la actividad de fusiones y adquisiciones de estas compañías ha demostrado contribuir a la vitalidad de los mercados y crear un inmenso valor para los consumidores.

El 72% del gasto en fusiones y adquisiciones de los gigantes tecnológicos de EEUU entre 2005 y 2020 creó valor para los consumidores 

La actividad de fusiones y adquisiciones de las grandes tecnológicas representa sólo una pequeña parte del panorama general, ya que éstas representan sólo el 5% del total de las desinversiones de startups tecnológicas en el último año. Sin embargo, según el estudio de Bain & Company, la mayoría de las grandes adquisiciones tecnológicas acaban beneficiando a los consumidores al menos de una de estas tres maneras: reduciendo los precios, aumentando el acceso a la innovación y mejorando los productos en general.

Bain & Company ha estudiado a las cinco empresas estadounidenses de gran tamaño de los últimos quince años. El análisis de todas las adquisiciones de más de 300 millones de dólares, entre 2005 y 2020, muestra que el 72% del gasto en fusiones y adquisiciones de las grandes tecnológicas estadounidenses creó valor para los consumidores.

Las adquisiciones de las grandes empresas tecnológicas no sólo han presionado a las compañías tradicionales para que innoven. Estas adquisiciones han aumentado la fragmentación del mercado, han impulsado mayores inversiones de capital riesgo y han estimulado la competencia entre las propias BigTech. Esta conclusión ofrece otra perspectiva útil tanto para los adquirentes como para los reguladores, ya que trabajan para garantizar que estas operaciones sigan creando -y no destruyendo- valor.

La desvinculación tecnológica definirá el futuro

Aunque la industria tecnológica mundial seguirá siendo codependiente en un futuro inmediato, varios países importantes están invirtiendo más que nunca en tecnología y en lograr más independencia en la cadena de suministro.

Los recientes movimientos de China Y Estados Unidos señalan que la disociación será una característica definitoria del panorama tecnológico en los próximos años. Las recientes interrupciones de la cadena de suministro, como la escasez mundial de chips, no han hecho más que exacerbar estos retos y agravar el deseo de autosuficiencia. Según el análisis de Bain & Company, entre 2016 y 2020, la inversión directa de EEUU en China relacionada con la tecnología se redujo en un 96%, lo que crea incertidumbre para las empresas tecnológicas de todo el mundo y requiere que los ejecutivos tecnológicos se sientan cómodos con la adaptación constante, pero, aunque la disociación parece casi inevitable, por ahora la industria tecnológica mundial seguirá siendo codependiente. 

Computing 806