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Nos vamos a divertir

Javier Latasa, Presidente de VASS.

Javier Latasa, Presidente de VASS
Javier Latasa, Presidente de VASS

La otra noche mientras cenábamos en casa, uno de mis hijos me preguntó: “Papá, ¿tú qué haces, webs, no?” Riéndome, le respondí: “Hombre, webs, webs... algo un poco más complicado”.

Cuento esta anécdota con frecuencia porque es una pregunta que, desafortunadamente, no solo me hace mi hijo. Quienes le doblan, triplican o incluso cuadruplican la edad también preguntan lo mismo, lo que refleja el desconocimiento generalizado que existe en la sociedad actual respecto a nuestro sector.

Resulta a veces incomprensible que, en una sociedad moderna y tecnológica como la nuestra, aún haya gente que no sabe que la mayoría de las acciones más simples y repetitivas de su día a día son posibles gracias a las TIC o que no es consciente de que, tras una simple consulta de saldo en la app del banco o de una reserva web de hotel, hay miles de empresas y empleados trabajando para que ese trámite de segundos se realice de forma fiable y segura.

Hay miles de empresas y empleados trabajando para que ese trámite de segundos se realice de forma fiable y segura

En parte, es lógico. Nunca antes se había progresado tan rápido y los cambios son realmente veloces, apenas tenemos tiempo para asimilarlos. Lo cierto, sin embargo, es que esto no ha hecho más que empezar. Para las empresas del sector es una gran noticia, pues, con toda seguridad, no nos va a faltar trabajo. Pero aparecen otros desafíos que tendremos que gestionar bien si queremos sobrevivir a esta vorágine.

En mi opinión, dos son los retos principales que ya tenemos encima las empresas de tecnología: la necesidad de atraer y retener el talento y cómo crecer en la aportación de valor a nuestros clientes.

¿Cómo seducir a los mejores?

No es fácil, pero creo firmemente que quien no sea capaz de atraer, captar, cuidar y ofrecer oportunidades al mejor talento se quedará fuera de la ecuación de valor. Porque no vale comprometerse solo con los clientes, hay que comprometerse también con las personas que forman parte de tu compañía.

En VASS siempre lo hemos tenido muy claro. Nuestros valores son la innovación, la agilidad, la sencillez y el compromiso. Cada semana, nos reunimos para definir las mejoras que vamos a seguir en este ámbito y proponer acciones relacionadas con el teletrabajo y la flexibilidad de horarios, la mejora de la comunicación interna, la creación de itinerarios formativos o la adquisición de nuevas competencias o hábitos saludables, entre otros aspectos.

Estamos convencidos de que mejorar la experiencia de los empleados durante todo su ‘personal journey’ es fundamental para que confíen en nosotros y, por eso, nuestra misión debe ser la de ofrecerle a nuestros respectivos talentos el proyecto de futuro que esperan tener.

¿Cómo aportar valor a nuestros clientes?

El segundo gran reto del sector TIC es poder mantener una oferta de valor actualizada y acorde a las necesidades de quien nos demanda una solución para su negocio. Y eso implica una ‘reconversión’ por nuestra parte. Ya no basta con ser proveedores de tecnología, tenemos que convertirnos en socios y aliados estratégicos de nuestros clientes y ofrecerles soluciones de negocio que les hagan seguir creciendo.

Es lo que en VASS hemos bautizado como ‘Next Wave’ que, en resumen, es un enfoque que agrega todo el conocimiento tecnológico que tenemos con un profundo conocimiento sectorial para conceptualizar y construir soluciones complejas para nuestros clientes.

En VASS siempre lo hemos tenido muy claro. Nuestros valores son la innovación, la agilidad, la sencillez y el compromiso

Para ejecutar con éxito este salto cualitativo, es necesario cambiar el chip (nunca mejor dicho) y apostar por la innovación en el modelo de negocio. Tradicionalmente, se ha creído que innovar con un producto, herramienta o solución era suficiente para sumar enteros en la cuenta de resultados, pero la realidad es que, o nos involucramos desde la génesis misma en una nueva idea de negocio junto con nuestro cliente, o nos perderemos por el camino.

Solo los que mantengan esa propuesta de valor crecerán y mantendrán su rentabilidad. Los demás, acabarán desapareciendo en un mundo cada vez más automatizado y donde el diferencial de precio es cada vez menor.

Nos esperan unos años muy buenos y, desde luego, nos vamos a divertir.

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