OpiniónMercado TI

¡Larga vida al CIO!

Albert Casadejust, Director Técnico y Socio de Omega Peripherals, entiende que el CIO es más necesario que nunca para poner orden.

Albert Casadejust, Director Técnico y Socio de Omega Peripherals
Albert Casadejust, Director Técnico y Socio de Omega Peripherals

Paradójicamente, la aparición de tecnologías cada vez más disruptivas e impactantes para los procesos de negocio ha coincidido con una pretendida devaluación del peso de los CIO en las empresas. La simplificación que ha traído la automatización tanto al despliegue como al gobierno de las TI, así como el acceso a todo tipo de soluciones en la cloud pública, justificaría esa depreciación. Sin embargo, todo lo contrario; el CIO es más necesario que nunca para poner orden, alineando la amplia oferta de recursos TI que existe actualmente con las verdaderas necesidades de negocio y presupuestarias de la organización.

En la tan manida transformación digital, no es el único líder, pero sí una pieza fundamental. Eso sí, será útil a su empresa siempre y cuando entienda que su papel ha cambiado; ya no puede limitarse a realizar un trabajo técnico en la implantación y el mantenimiento de la infraestructura TI. Es útil en cuanto consejero y tomador de decisiones, su opinión tiene que estar presente en el consejo de dirección; en ese entorno va a estar su verdadero caballo de batalla, no manejando una consola de administración de equipos.

Para poder desempeñar bien su labor, este nuevo CIO debe conocer perfectamente todos los recursos tecnológicos existentes en la organización, cómo se están usando y si satisfacen los requisitos corporativos. Este punto de partida es imprescindible para, a continuación, plantear su optimización o actualización por otros que aporten el máximo rendimiento, seguridad y rentabilidad al negocio.

Para poder desempeñar bien su labor, este nuevo CIO debe conocer perfectamente todos los recursos tecnológicos existentes en la organización

Desactivar Shadow IT

En este punto es crítico descubrir la Shadow IT, aquellas soluciones que los usuarios han ido implementando en su día a día sin su conocimiento, dada la facilidad para descargar apps o suscribirse a servicios en la nube. Su erradicación es necesaria para lograr una visibilidad 360º de la TI empresarial y evitar costes ocultos que, según Gartner, pueden llegar a representar entre el 30-40% de los gastos en tecnología.

Desactivar la Shadow IT es una oportunidad de oro para conocer las necesidades reales de los usuarios de negocio, asegurar todos los datos comprometidos en su uso y ofrecerles alternativas alineando la TI de todos los departamentos en un ambiente productivo y colaborativo.

Y es que el CIO tiene que entablar un diálogo continuo con el negocio, tanto con usuarios finales como con jefes intermedios o responsables de área. Ellos son los que participan directamente en los procesos empresariales y utilizan las herramientas TI. La transformación digital va de cambios y, justamente, él debe involucrarse en la gestión del cambio para asegurar la utilidad y la aceptación de los nuevos recursos incorporados.

El éxito de su labor dependerá de su capacidad para recabar información de negocio y saberla interpretar apoyándose en su conocimiento y experiencia para desplegar tecnología que se ajuste a los objetivos finales de la organización. En este trayecto y dada la vertiginosa evolución de las soluciones TI, contar con un socio consultor e integrador que le ayude tanto en su selección como en su gestión, le permitirá centrarse en su valioso perfil de estratega.

Un planteamiento como el indicado anteriormente le vacunará frente a cantos de sirena de supuestas tecnologías milagrosas. Por sí mismas las propuestas de multicloud, IoT, inteligencia artificial, blockchain, hiperconvergencia, 5G, etc., que acaparan el foco de los medios y las conversaciones de TI, no resuelven nada. Sin un profundo análisis previo de para qué se necesitan y qué objetivos se pretenden conseguir con ellas, se convertirán en caprichos demasiado costosos. Y entonces sí, quizás alguien pida la cabeza del CIO.

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