OpiniónMercado TI

Hacia la nueva normalidad

Por Erika Domínguez, Directora de Estrategia y Comunicación de KIO Networks.

En muy pocos meses, nos hemos enfrentado -como humanidad- a la necesidad de responder de manera rápida e innovadora a una nueva realidad, donde la tecnología se ha consolidado como el gran habilitador para ayudarnos en este nuevo escenario: desde cómo estar cerca -de manera virtual- con nuestros seres queridos, mantener un negocio, así como transformar el que ya teníamos. 

Cada vez será más lejana la manera en “como era antes”, porque vivimos ya en un entorno completamente diferente, donde progresivamente más usuarios se han acostumbrado a una mayor digitalización para obtener una amplia gama de servicios y productos. Esto ha implicado un cambio muy acelerado en el consumidor y en el mercado, y las empresas han tenido que tomar decisiones fundamentales en muy poco tiempo para poder responder a esta nueva forma de consumo. 

¿Cuáles son las soluciones que están dando forma al nuevo mundo? Sin duda el e-commerce, que ha mostrado su potencial de aprovechamiento para todo tipo de empresas. Uno de los principales desafíos de las empresas es aceptar, en una manera veloz, que tienen que cambiar la manera en que conciben el negocio para poder evolucionar de acuerdo a un entorno de actividad comercial que exige rapidez, agilidad de respuesta, confiabilidad y seguridad.

Otra de las soluciones tecnológicas que, sin duda, están cada vez más presentes son todas aquellas que permiten el trabajo colaborativo y remoto. Es difícil anticipar la suspensión definitiva de las medidas de sana distancia social, por lo que muy seguramente, el trabajo desde casa (Home Office), las videollamadas en vez de juntas presenciales, la posibilidad de trabajar por objetivos y no por horas en una oficina, será gradualmente adoptado por organizaciones de todo tipo y tamaño. 

Hoy, muchas organizaciones se están cuestionando e incluso han cancelado los contratos de arrendamiento de los espacios de sus oficinas, preguntándose si lugares de escritorio son los adecuados, o si lo mejor sea transformarlos en espacios físicos colaborativos para algunas reuniones de trabajo y actividades que necesiten ser de forma presencial, incluso, dejar al 100% de su personal en modelo de home office es viable, o los que han mostrado desde ya una visión más innovadora con escritorios virtuales (Digital Workspace) espacios virtuales de trabajo que emulan una oficina, sin importar dónde te encuentres físicamente, opera bajo todas las políticas de seguridad necesarias, en un ambiente protegido, que permite a los colaboradores acceder de forma remota desde donde estén y ejecutar los procesos de negocio necesarios, desde cualquier dispositivo. Primero nos llevamos toda nuestra correspondencia física a correos electrónicos, después nos llevamos toda nuestra información a los smartphones; ¿estamos listos para llevar ahora la oficina entera a donde sea que vayamos? Yo creo que estamos a punto de lograrlo.

Otra nueva normalidad es el cambio de mentalidad en relación al consumo de la propia tecnología, pues para muchas empresas ya es necesario adquirir un software, plataforma o cierta infraestructura que ya está disponible como una solución on demand, lo que les permite tener la flexibilidad necesaria conforme sus objetivos de negocio, pagando sólo lo que consumen, dando como resultado una mayor eficiencia en sus costos, garantizando la continuidad de su negocio, teniendo a la mano la información que necesitan e incluso aquella generada día con día.

De acuerdo con las perspectivas de la consultora especializada IDC, para el 2023 las empresas digitalmente transformadas aportarán el 52% del PIB nominal global, ya que seguramente veremos una evolución más profunda en la que se integrarán y aprovecharán aún más las soluciones tecnológicas que ya se han adoptado, pues el mundo no se ha detenido: se ha transformado y debemos estar listos para seguir en esta nueva realidad en la que estaremos inmersos todos. 

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