OpiniónMercado TI

Los dos tipos de empresas tras la pandemia

Antonio Peñalver, Director General Sopra Steria España.

Ha sido un año duro, sin duda. Según datos del Banco Mundial, la producción en Europa cayó un 7,4% y se prevé que crezca un 3,6% en 2021. Será un año de lenta recuperación, pero esta no puede subordinarse solo a planes de contingencia para controlar los efectos económicos de la pandemia. Empresas e instituciones deben hacer reformas y aumentar la inversión en consolidar los nuevos modelos productivos: políticas para mejorar los servicios de salud, infraestructuras digitales y nuevas prácticas empresariales, entre otras medidas.

Ciertas iniciativas ayudan a afrontar el contexto como la automatización robótica de procesos o los modelos agiles en remoto. De hecho, el Centro de Servicios Digital de Sopra Steria lleva años usando esta metodología para acompañar a nuestros clientes. Pero cuando todo acabe, aún será necesario generar negocio. Por eso, es fundamental consolidar esta transformación.

Desde hace tiempo, grandes jugadores usan la inteligencia artificial para mejorar procesos o personalizar ofertas, pero hay una tendencia a poner esta tecnología al servicio de clientes al construir productos y servicios. La banca ha actuado de locomotora con aplicaciones de inversión, clasificación del gasto y ahorro. Se trata de crear productos más inteligentes para diferenciarse de la competencia y facilitar que los clientes participen de la potencia generada por la IA.

Por otro lado, al no haber grandes proveedores de cloud europeos, su adopción ha sido más lenta desde la perspectiva regulatoria. No obstante, las empresas han perdido el miedo y han abordado una segunda ola de adquisición de esta tecnología enfocada a la modernización del negocio. El objetivo de las estrategias cloud es explotar las oportunidades de negocio, monetización y agilidad de la transformación digital y ser más atractivos para el cliente, no solo reducir costes.

Portabilidad creciente

Igualmente, crece la demanda de portabilidad al estar en el cloud para no atarse a un solo proveedor. Las compañías tienden a que los servicios y arquitecturas puedan ser desplegados en varias plataformas (públicas o privadas) y eso trae una gestión de soluciones con cloud híbridos y multicloud. Hasta los proveedores hacen movimientos multicloud para permitir la portabilidad. Anthos, el kubernetes de Google, ofrece sus servicios de plataforma, facilitando una oferta de Big Data o Api Management antes restringida a los usuarios de Google Cloud Platform, en otros proveedores públicos.

Otra tendencia es el tratamiento de notificaciones de eventos, es decir, generación, captura y reacción a sucesos, y todo lo relacionado con ellos: arquitecturas, procesamiento de información mediante API, información en tiempo real y sistemas con flexibilidad para adaptarse a los cambios. Esta tendencia será impulsada por el auge del big data y el IoT, a los que también alimenta.

Asimismo, la aplicación de técnicas de Continuous Delivery for Machine Learning y MLOps facilita la automatización de pipelines de construcción y el despliegue de modelos de aprendizaje automático y que estos se usen y entrenen de forma ágil y en tiempo real. Por último, a diferencia del big data, donde la adopción del cloud era mayor, las empresas preferían sistemas consolidados on premise cuando se trataba de data warehouse. Ahora tienden a llevar estos sistemas a la nube gracias a productos que permiten la migración sin casarse con ninguna plataforma. En el ámbito de big data, ingeniería de datos y data science también se aprecia una mayor tendencia del uso de plataformas analíticas unificadas como Databricks. No podemos pensar solo en modelos temporales.

El cambio de paradigma se ha acelerado. La transformación no es fácil, pero tenemos herramientas para afrontarla, como el Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia, que tiene la mayor partida de los 750.000 millones de euros del programa Next- Generation. La mitad de los fondos se destinará a modernización, innovación, digitalización y resiliencia.

Una vez pase la pandemia, habrá dos tipos de empresas: las que continúen con estrategias pre-Covid y las que hayan aprendido a evolucionar sus modelos productivos, es decir, aquellas con ofertas de más valor y más eficientes a la hora de ejecutarlas.

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