OpiniónMercado TI

El consultor IT, siempre, en el centro

Por Jorge Perfontán, COO de Business Insights.

Las personas son importantes; lo oímos a diario. Los fabricantes de productos anuncian en televisión lo importante que es su plantilla para garantizar el éxito, los comercios afirman que lo primero es la felicidad de sus clientes y los partidos políticos prometen trabajar por y para las personas. Es un mensaje global y es lógico que se explote en términos publicitarios. Es fácil de decir, suena bien y, en cambio, resulta difícil de demostrar.

Sin embargo, también se trata de un mensaje bastante desgastado. Lo hemos oído tantas veces y en tantos ámbitos que ya no le prestamos demasiada atención. La repetición le ha restado eficacia, pero eso no quiere decir que no sea una verdad universal.

Pero, ¿es eficaz poner a las personas en el centro de la organización?

Durante muchos años la cultura empresarial ha considerado a las personas como meros recursos productivos, fácilmente reemplazables. La mayoría de los puestos de trabajo no requerían de mucha formación y la especialización era casi inexistente. Desde hace un tiempo esta tendencia se ha invertido, y se ha demostrado que aislar los planes, de proyecto o empresariales, de los profesionales que los van a ejecutar es un error tan habitual como grave.

Tenemos un ejemplo claro en el sector tecnológico, en el que resulta imprescindible contar con personal con formación superior y altamente especializado. Nos basamos en sistemas y normas establecidas y es necesario recibir una formación continuada constante para afrontar las nuevas tecnologías.

Sin embargo, nuestro trabajo tiene un componente personal muy importante. Existen mil formas de afrontar y llevar a cabo un proyecto de software y es el consultor el que, con su experiencia, predisposición y talento, llevará a cabo el trabajo de la mejor manera posible. Por mucha tecnología que tengamos a nuestro alcance, sin personas correctamente formadas, motivadas e integradas en un equipo, el fracaso está casi garantizado.

Y es que el nuestro es un trabajo en equipo; siempre. Desarrolladores, arquitectos, analistas, jefes de proyecto y un largo etcétera de especialistas deben formar un equipo cohesionado, multidisciplinar, bien comunicado y con los objetivos claros, que cumpla perfectamente la teoría Gestalt “el todo es mayor que la suma de las partes”.

Nuestros equipos de trabajo son nuestro activo más valioso y es aquí donde la frase “el consultor IT en el centro” adquiere todo su significado. Nos dedicamos a ellos, intentamos que dispongan de todo lo necesario y atendemos todas sus necesidades. Su felicidad profesional debe ser nuestro objetivo.

El “buenismo publicitario” del principio de este artículo se puede convertir en una estrategia empresarial acertada, siempre y cuando no se quede en mera publicidad.

 

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