Un proyecto de e-learning es más humano que técnico

A la hora de implementar una plataforma e-learning no sólo hay que tener en cuenta el ahorro de costes, sino que también son importantes aspectos como la identificación de los objetivos que la empresa y el departamento de RRHH persiguen.

Publicado el 17 Abr 2002

En la actualidad el principal impulsor del e-learning son las expectativas de reduccin de costes. As lo entiende el director de competency people de Deloitte Consulting, Jeroen Wels, quien considera que por ese motivo las empresas estn demasiado orientadas a las caractersticas tcnicas y pasan por alto ciertos aspectos estratgicos que resultan esenciales, como la identificacin de los objetivos que la empresa y el departamento de RRHH persiguen con la implementacin de una plataforma de e-learning.
Segn Wels entre los motivos que explican este acercamiento deficiente de las empresas al e-learning se cuenta el hecho de que los aspectos tcnicos al ser tangibles son ms fciles de entender y, adems, en muchas ocasiones los proyectos de e-learning parten del departamento de TI y no del de RRHH. Y en realidad, esa responsabilidad no ha de recaer en un nico departamento sino en las lneas generales de negocio como seala Wels, quien recomienda que antes de iniciar el proceso se cree un equipo que represente a las lneas de negocio y a los departamentos de TI, RRHH y finanzas.
Partiendo de esa base queda patente que la construccin de una buena estrategia ha de ser el punto de partida de los proyectos de e-learning que, adems, han de superar el estadio tctico, que se materializa en pilotos, para tener una visin completa del horizonte en dos, tres o cuatro aos, apunta Wels, quien estima que los pequeos pilotos de e-learning para resolver gaps en determinados conocimientos y habilidades estn bien, pero no van a proporcionar todos los beneficios potenciales que puede proporcionar una solucin e-learning.P
Adems de esa fijacin excesiva en los aspectos tcnicos, Wels entiende que en la actualidad las empresas olvidan que la puesta en marcha de un proyecto de e-learning es un proceso humano ms que tcnico, ya que implica un cambio de la cultura y las costumbres, de forma que ha de discurrir con simultaneidad a un proyecto de gestin del cambio.
Otro punto a tener en cuenta en la construccin de una estrategia de e-learning es el establecimiento de una combinacin adecuada de los canales, que segn Wels, alcanza su estadio ideal con un porcentaje de entre un 30 y un 40 por ciento de formacin on line en combinacin con formacin presencial. Y adems ese porcentaje ha de alcanzarse progresivamente para facilitar la adaptacin del usuario a la nueva forma de aprendizaje.

Tampoco pueden pasarse por alto las consecuencias que la implementacin de una solucin de e-learning tiene no slo en la organizacin, sino tambin en los procesos (demanda, logstica, financiero), los contenidos y datos, y la arquitectura tecnolgica, ya que como subraya Wels sin una buena definicin de los procesos, los beneficios sern inalcanzables, por lo que resulta imprescindible alinear los aspectos tcnicos y los procesos de negocio. En concreto y respecto al contenido, es cierto que el contenido es el rey, pero sin el alineamiento de ste con las nuevas competencias de las personas no tiene sentido; en una buena estrategia de e-learning es necesario planificar las competencias necesarias en el futuro y adecuar los planes de formacin a ese futuro. Adems todas estas consecuencias han de valorarse no slo desde el punto de vista de los empleados, sino tambin de los clientes y partners; y han de relacionarse con los posibles cambios que pueden generar, como el nacimiento del CLO (Chief Learning Officer), cuyas funciones van mucho ms all de las propias al departamento de RRHH, o el establecimiento de nuevas mtricas para la evaluacin del desempeo.
Slo una vez definida la estrategia de e-learning en funcin de los requerimientos corporativos, la empresa est preparada para realizar una peticin de oferta. Y este proceso encontrar una gran ayuda en la creacin de un caso de estudio que muestre los beneficios tangibles e intangibles, as como de un scorecard que permita controlar el desarrollo y los resultados de la iniciativa, que en trminos de retorno de la inversin ha de tener en cuenta determinadas variables de influencia directa, entre las que Wels destaca el nmero total de usuarios -especialmente para sistemas como SABA, Docent y SmartForce-, si la implantacin se realizar en el seno de la propia arquitectura tcnica o se opta por la externalizacin, qu nivel de personalizacin se busca, tiempo de implantacin, desarrollo propio o adquisicin a terceros del contenido..
Segn Wels en el escenario actual es observable que mientras las grandes compaas suelen optar por incluir el LMS en su propia arquitectura ya que quieren mantener el control del sistema y buscan altos niveles de personalizacin, las empresas de menor tamao se decantan por una solucin hospedada, que en ocasiones tiene ciertas limitaciones a la hora de personalizar, especialmente en el caso del Learning Management Systems (LMS). En este sentido, Wels considera queel enfoque ha de adecuarse a los objetivos sin olvidar que un LMS puede utilizarse de ms de una forma.
Respecto al futuro del e-learning Wels considera queen EEUU el e-learning estar plenamente integrado de forma natural en las empresas en un plazo de dos aos, mientras que en Europa, especialmente en Espaa, sern necesarios hasta cuatro aos.
Jeroen Wels, director de competency people de Deloitte Consulting.

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Redacción Computing

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