OpiniónMovilidad

Vehículo eléctrico, movido por electricidad… Y software!

Por Jabier Ruiz-Urrutia, Director Telecomunicaciones, Energía & Utilities e Industria en Inetum España.

Estamos asistiendo a una transición del modelo de movilidad, impulsada por los objetivos de desarrollo sostenible y la necesidad de nuevos modelos de negocio. El vehículo eléctrico es la auténtica estrella, que está consiguiendo la llegada masiva de clientes a un mercado en fase de maduración en el que todo gira alrededor de una ‘experiencia de cliente’ que se ofrece a través de un software capaz de cubrir todas las necesidades y eliminar la ansiedad por la recarga de la mente del conductor.

Los fabricantes están cambiando sus líneas de producción para introducir versiones eléctricas de sus modelos, y necesitan software para gestionar tanto el funcionamiento del vehículo como su carga, integrando cada vez más programas que acerquen la experiencia de la recarga al volante del conductor, ofreciendo información sobre los puntos de recarga en la ruta a través de asistentes.

El conductor se enfrenta a un cambio en el que el software es la clave para gestionar todo tipo de recargas: la privada en su casa, la pública en desplazamientos más largos o la mixta en su centro de trabajo o en la gran superficie donde realiza sus compras. Todo gestionado desde su móvil y a través de las herramientas que le facilitará su Mobility Service Provider (MSP), quien le ofrecerá el servicio de recarga y se lo facturará.

El vehículo eléctrico ofrece una experiencia de cliente a través de un software destinado a cubrir todas las necesidades

Redes de distribución

Los suministradores de energía son los mejor situados para convertirse en MSP, ya que sus redes comerciales llegan a un cliente que ya les compra energía, pero necesitan de un software que les permita ofrecer una nueva experiencia; contratos, tarifas, facturación, fidelización, roaming para recargas en redes de otros proveedores, todo apoyado en un servicio de atención al cliente.

Además, cuentan con redes de distribución eléctrica, por lo que también ambicionan convertirse en Charging Point Operators (CPO), el segundo gran rol necesario para un servicio de recarga de vehículo eléctrico, totalmente dependiente de la existencia de un software backend que permita operar la red de forma óptima, monitorizando en tiempo real la situación de cada uno de los puntos de recarga, que pueden ser de distintos fabricantes y que deben hablar entre ellos y con la central a través de OCPP, un software que se ha convertido en un estándar.

La industria del Oil & Gas reclama también su espacio y sus amplias redes de gasolineras son estratégicas para colocar puntos de recarga allí donde haya un surtidor, aspirando a convertirse en MSP y en CPO, y necesita no solo de las mismas plataformas de software que marcarán la diferencia en la relación con el cliente, sino también de la energía, por lo que estamos asistiendo a alianzas intersectoriales, fusiones y adquisiciones.

Como en todo mercado emergente cargado de ‘hype’, otros también quieren formar parte de esta revolución, y aparecerán nuevos agentes que sin ser propietarios de los puntos de recarga ni de la energía que se suministra, conseguirán ser los dueños del cliente a través de una plataforma de software que consiga simplificar la experiencia al usuario. Es lo que ha sucedido en otros sectores. Aparecerán nuevos modelos de negocio que a través de software ‘empaquetarán servicios’ y se harán con el cliente a través de soluciones que se lo hagan más fácil incluyendo todo lo necesario: el renting para adquirir el vehículo, el seguro obligatorio, el mantenimiento y hasta el consumo eléctrico. ¿Cuánto estarías dispuesto a pagar al mes por tenerlo todo incluido?

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