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“Es necesario planificar la enseñanza desde una perspectiva digital”

Mario Rene Esposito, CEO y fundador de Classlife

 Mario Rene Esposito, CEO y fundador de Classlife
Mario Rene Esposito, CEO y fundador de Classlife

¿Cómo nace y qué es Classlife?

M. R. E.: Classlife nació en 2015, cuando detecté la falta de herramientas en el ámbito educativo al trabajar como docente en un centro universitario. Fue entonces cuando me di cuenta de que las instituciones educativas no disponían de herramientas especializadas y tenían que recurrir a plataformas que habían sido creadas para funciones totalmente diferentes.Utilizar herramientas y espacios de comunicación tan alejados del mundo educativo provocaba que los estudiantes y los trabajadores de los centros se sintieran frustrados en el día a día. En ese momento, decidí crear Classlife: un producto que no solo mejorara la experiencia de profesores y alumnos con un buen campus virtual, sino que fuera el pilar indispensable del centro, cubriendo desde las ventas hasta la gestión académica, incluyendo la gestión financiera. Es decir, una plataforma de gestión todo-en-uno para instituciones educativas.

¿Cuáles sus principales ventajas ante sus competidores?

M. R. E.: Classlife cuenta con un valor añadido clave que marca la diferencia con el resto de plataformas de gestión: el todo-en-uno. Con Classlife los centros disponen de todo lo que necesitan en su día a día en un único espacio y pueden dar cobertura a todas las etapas del ciclo de vida de los alumnos: desde su primer contacto a través de un CRM de ventas y la posterior gestión financiera, hasta los trámites de secretaría, contando con un Campus Virtual que fomenta la participación y la comunicación. Además, la plataforma ofrece también informes, reportes y analíticas, que permiten visualizar el rendimiento de cada una de las áreas del centro. Así pues, Classlife facilita el trabajo en equipo y permite unificar procesos sin riesgos ni necesidad de traspasar datos de una herramienta a otra. Algo que también supone una reducción de costes, ya que no es necesario pagar diferentes licencias para distintas herramientas digitales. Todo ello con la seguridad de que es un producto creado única y exclusivamente para el sector educativo, teniendo en cuenta las necesidades y los retos a los que se enfrentan los centros.

Hemos visto cómo la pandemia ha revolucionado el sector educativo, ¿necesita el sector una revolución integral para ofrecer su mejor cara?

M. R. E.: La pandemia ha demostrado que es necesario planificar la enseñanza desde una perspectiva digital, algo que era casi impensable para muchas instituciones hace pocos años. Los centros se han dado cuenta de que las nuevas tecnologías son más que pizarras electrónicas y tablets, y que deben ser usadas como un medio para mejorar el proceso de aprendizaje de todos y para todos. Esto ya es una gran revolución. Haber entendido que la transformación educativa va mucho más allá de tener gadgets y widgets. Que la digitalización debe estar presente en todas las áreas del centro, no solamente en las clases. Ser conscientes de qué podemos llegar a hacer con estas herramientas digitales y, por supuesto, de lo sumamente importante que es enseñar a las nuevas generaciones a hacer un uso seguro y adecuado de estas tecnologías. Unas tecnologías que serán un elemento clave en su futuro profesional. No se trata de una revolución para mejorar la cara de la educación, sino de una evolución necesaria que responde a la realidad que vivimos y al futuro que nos espera, a nosotros y a los más pequeños, que están empezando a estudiar hoy.

¿Hay alternativas a la digitalización de la formación o necesitamos sucumbir a ella para ofrecer la excelencia?

M. R. E.: No se trata de sucumbir o de resignarse. Es un error pensar que la digitalización es antónimo de presencialidad o humanización, porque no es así (o no debería serlo). La introducción de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo permite ofrecer una experiencia de aprendizaje más personalizada y más adecuada a la necesidades y las capacidades de los estudiantes. Además, debemos ser conscientes de que no tiene ningún sentido formar a personas y futuros profesionales fuera de la digitalización, cuando es algo que está presente en nuestro día a día y absolutamente todos tenemos una vida digital: redes sociales, correo electrónico, compra online, etc.

¿Qué retos puede solucionar classlife que a día de hoy están estancados y simplemente ni se han abordado?

M. R. E.: Classlife facilita el crecimiento de los centros educativos y, a la vez, crece con ellos. Una escalabilidad que puede verse reflejada tanto en un aumento en el número de alumnos como en una mayor oferta educativa. Además, al ser un software en la nube, Classlife facilita el trabajo remoto y elimina las fronteras por completo. Trabajadores del centro y alumnos pueden acceder a la plataforma desde cualquier lugar siempre que dispongan de conexión a internet.

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