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El CIO asumirá nuevos roles que le vinculan más a la estrategia de negocio

Una encuesta reciente de Gartner indica que el CIO está adoptando responsabilidades más allá de la propia gestión de su departamento, y asumiendo roles adicionales como ‘Chief Process Officer’ o ‘Chief Digital Officer’.

Escalera
Escalera

Contemplar un cuadro de Maurits Cornelis Escher es un auténtico ejercicio de estupefacción. Las escaleras se voltean de una forma incomprensible y los caminos se bifurcan como a través de un espejo. Pero la geometría no sufre ningún atentado. Todo es perfectamente lógico y equilibrado. Una nueva realidad armonizada, que puede reinterpretarse según la perspectiva. Y claro, el espectador tiene que reconsiderar sus puntos de vista, ya no es un sujeto pasivo, debe ser quien culmine la interpretación. Sirva esta disgresión para exponer la situación de las TI en las organizaciones. Como en una obra de Escher, la disrupción ha entrado a saco en las empresas y los garantes de que todo funcione tienen que componer un nuevo cuadro, donde las cosas ya no tienen el orden convencional. Propuestas como Bring Your Own Device ponen patas arriba la casa y los consultores se afanan por buscar la foto más atinada de la realidad. La visión de Gartner es ilustrativa: “mientras las empresas afrontan la incertidumbre económica global, los cambios del mercado y la ruptura cultural creada por la innovación tecnológica, los integrantes del negocio están precisando nueva maneras de interactuar con la tecnología”.

La propia ebullición tecnológica está cuestionando el papel de TI y del responsable de gestionarlas. Y el director de Sistemas tiene que decantarse por la tecnología e información a través de la organización o por lo que lo Gartner ha acuñado como ‘Enterprise IT’. Tradicionalmente, el CIO gestionaba la organización; en el futuro debe garantizar el valor estratégico para el negocio en el uso de la tecnología y la información.

Gartner
Gartner


Cuatro CIO del futuro
La consultora no atisba un camino unidireccional. Su hoja de ruta establece cuatro polos en torno de los cuales se posicionará el CIO en función de sus implicaciones tanto operacionales como transformacionales, ya sea por un enfoque interno como externo. En una reciente encuesta, más de la mitad de los responsables consultados por Gartner reconocía que está adoptando responsabilidades más allá de la propia gestión de su departamento, y asumiendo roles adicionales como ‘Chief Process Officer’ o ‘Chief Digital Officer’ que les vinculan con más fuerza a la estrategia del negocio. Los cuatro escenarios que plantea Gartner son: Broker & Engineer, Integrator & Optimizer, Explorer & Pioneer y Enabler & Conductor. El CIO como broker e ingeniero corresponde a las TI como una sala de máquinas. La prioridad es suministrar capacidades tecnológicas con eficiencia, confianza y excelencia operacional. Este modelo requiere estar muy en contacto con el mercado TI externo y con la evolución de sourcing y costes. Para Gartner, es el perfil clásico de un CIO de una empresa de construcción. El CIO como integrador y optimizador corresponde a las TI como un proveedor global de servicios del negocio. Este papel es a veces llamado como responsable de servicios de negocio, y su misión es crear las condiciones para un crecimiento rentable y sostenible de la organización. Un típico ejemplo de este caso de un CIO de una firma de productos de consumo. El tercer modelo tiene que ver con las ‘TI para todos’.

Penteo
Penteo

Según Gartner, “su misión es facilitar la explotación creativa de la tecnología en toda la organización por todos los que la usan para su propio trabajo. Una especie de director de orquesta, el CIO que podemos encontrar en la universidad. El CIO como explorador y pionero pertenece al paradigma ‘las TI son el negocio’. Un papel de líder visionario que busca de forma permanente nuevas vías de abordar el mercado. Y son las propias Tecnologías de la Información las que conducen el negocio. Es el retrato robot de un CIO de una compañía de media y telecomunicaciones. Ninguno de estos roles, ni siquiera el de broker e ingeniero, podrán desempeñarse al viejo estilo CIO; las escaleras se han movido. Los futuros CIO aseguran por donde pisan adquiriendo atributos de mayor liderazgo, con una experiencia multidisciplinar (TI, Recursos Humanos, provisión de servicios, etc.), gestionando el riesgo, liderando la innovación, y buscando la colaboración y consenso entre todos.

Hacia el CIO 2.0
El escenario que pinta Gartner es visto desde Penteo con una perspectiva un poco diferente, como explica su director general Albert Delgado: “consideramos que el CIO se encuentra ante una encrucijada con tres caminos: convertirse en un CTO, encargado de la gestión del sistema de información de la compañía, con una perspectiva tecnológica, y seguramente sin presencia en el comité de dirección; la de cambiar de posición en la compañía, evolucionando a funciones como la de dirección de medios o servicios compartidos, o la dirección de operaciones, y convertirse en el CIO 2.0”. La consultora española entiende por CIO a aquel que “busca crear nuevas vías de ingreso para la compañía, transformando el negocio mediante la innovación cocreativa con otras áreas, utilizando la influencia”. En función de la estrategia de transformación de la compañía y su estrategia de creación de valor, Penteo distingue cuatro perfiles prototípicos del CIO 2.0:

1. Visionario. Este CIO prototípico dedica sus esfuerzos de manera intensa en la generación de nuevos ingresos utilizando la tecnología, es decir, su actuación está sobre todo centrada en el cliente y menos en el backoffice.

2. Partner. Este segundo perfil extremo es similar al visionario en lo relativo a su orientación a los clientes y a la potenciación de los diversos canales de crecimiento de los ingresos. Sin embargo, el partner toma menos la iniciativa y se encarga fundamentalmente de proporcionar a las áreas de negocio el soporte necesario para hacer posibles sus iniciativas.

3. Facilitador. Este tercer prototipo de CIO comparte con el partner su pragmatismo y orientación a la resolución de los problemas inherentes al negocio como estrategia de transformación, sin que sea su foco la innovación. Sin embargo, el facilitador está centrado más en la mejora del backoffice como estrategia de aportación de valor.

4. Optimizador. Finalmente, este perfil integra a aquellos CIO que tienen una estrategia de transformación basada en la innovación, pero que centran su aportación de valor en la reducción de costes y en la obtención de mejoras en la eficiencia.

Un mundo volátil
Las previsiones indican que en 2020 el 40% del personal TI no reportará al CIO, “por lo que cada vez es más evidente el cambio en el rol del máximo responsable en tecnología y la importancia que aporte su conocimiento para impulsar la innovación del negocio, aunque aún existe cierta incertidumbre sobre quién va a liderar ese nuevo rol”, argumenta Delgado. Independientemente de quién asuma los mandos de la innovación y, a pesar de que el 32% de los CIO consideran que están perdiendo influencia, Albert Cabello se muestra convencido de que aquellas compañías que apuestan por un mayor papel estratégico de las TIC, son las que actualmente están creciendo más. Pero los cambios que se ciernen sobre el CIO, y sobre la mayoría de las profesiones, son consecuencia de una transformación geopolítica. El profesor del ESADE Ángel Castiñeira explica las claves del nuevo orden mundial: “estamos pasando de una comunidad de valores centrada en el Atlántico, a una de intereses comunes en el Pacífico”. Según Castiñeira, el mundo actual es un mundo VUCA (siglas en inglés de: Volátil, Incierto, Complejo y Ambigüo), donde las fórmulas exitosas del pasado pueden ser la semilla de la decadencia del presente-futuro y cómo esto afecta también a los negocios y a los directivos. El profesor alienta a los responsables TI a cambiar su misión del mundo y salir de su zona de confort: “el reto más importante para el CIO no es el aprendizaje sino el desaprendizaje”.

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