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La hora del Ziudadano: La Generación Z y las nuevas formas de trabajo

Jaime Angulo Ibarguen. Experto en Comunicación, Talentum de Telefónica.

Mucho se ha hablado y se seguirá hablando acerca de la Generación Z y no sin razón: en 2020, el 40% de los consumidores formarán parte de este grupo generacional. De este modo, podemos entender que son enormemente importantes en tanto que, si van   a ser tan grande porcentaje de los consumidores, también van a constituir el mismo porcentaje creciente de trabajadores. Conocerlos, por tanto, es tan importante como saber que están ahí, y parece que hay consenso en lo que se refiere a delimitar tanto el perfil del ‘ziudadano’ como el momento en que esta generación comienza a gestarse, esto es, en la segunda mitad de los años noventa.  

Se trata de una generación marcada por el 11 de septiembre, tanto como por la crisis económica de 2007, y semejantes situaciones de crisis son sin lugar a dudas determinantes en lo relativo a la forja de su carácter y circunstancias. Es, ya se ha dicho en muchas ocasiones, la   primera generación que nace verdaderamente conectada y esto va a ser determinante también para el mercado y las empresas, que van a tener que adaptarse a estos hábitos. Surgen de ellos nuevos términos como crowdfunding, carsharing o economía colaborativa. Después de todo, conviene recordar el año en que fue lanzado el iPhone, que fue el primer smartphone de la historia que logró una penetración verdaderamente significativa en la población e hizo posible un mundo conectado.  

Les gusta aprender por su cuenta, de ahí que YouTube se haya convertido en gran medida (también) en una inmensa escuela; son creativos, son innovadores y están sobreexpuestos a la información, que además comparten de un modo casi compulsivo. Esta forma de entender   la vida, de comprender que todo está de algún modo conectado les hace también más   conscientes de su entorno y más preocupados por él. ¿Sabías que el 33% de estos jóvenes usa YouTube para hacer los deberes? Estas son solo algunas pinceladas de lo que   los Ziudadanos o Generación Z son, aunque por supuesto hay mucha más información al respecto. Pero en Talentum de Telefónica, si algo hemos logrado es a través de un arduo trabajo, cuya culminación ha sido el modelo LAB como nueva forma de trabajo disruptiva al servicio tanto de las empresas como, sobre todo, de los jóvenes talentos. Una forma de trabajar adaptada a las necesidades de unos y a las costumbres y hábitos de los otros.  

Filosofía agile  

Un LAB es un equipo multidisciplinar de jóvenes   talentos guiados por un mentor experto y orientados en la resolución de un reto. La organización del equipo y la metodología de   trabajo que utilizan a partir de ese momento son propios de la filosofía agile, en tanto que   son capaces de desarrollar proyectos de gran envergadura en cortos plazos de tiempo, de una   forma rápida y flexible. Asimismo, esta organización del trabajo les permite gozar de una   autonomía que, de otro modo, sería imposible en una gran empresa, y por tanto corresponde   al modelo de trabajo que ellos mismos tienen en mente desde muy temprana edad. Y por supuesto no es lo único que ponen en valor a través del trabajo en el formato LAB, y es que la propia dinámica va a permitir que cada uno de los miembros del LAB destaque de forma natural en los campos que le son más afines, surgiendo líderes natos dentro de una estructura puramente horizontal y sin jerarquías.  

Todo este potencial de trabajo está enfocado al objetivo planteado al inicio del LAB a modo de reto gracias a la ayuda de un mentor experto, un profesional y amplia trayectoria en la disciplina capaz de compartir su saber con el resto del equipo, así como canalizar   debidamente sus esfuerzos. De nuevo, no se trata de un jefe tanto como de una figura de   referencia de la que aprender y que se ocupa de mantener al equipo enfocado en su tarea.   Esta unión entre los jóvenes de la Generación Z y los profesionales seniors genera grandes beneficios tanto para los jóvenes, que así acceden a un conocimiento experto que valoran en gran medida, como para los propios mentores que aprenden de la frescura y altas capacidades del talento joven. Y por supuesto también para la organización, que ve cómo grandes proyectos se hacen realidad fruto de esta simbiosis entre el talento joven, el senior y la metodología.  

Un LAB es un equipo multidisciplinar de jóvenes talentos guiados por un mentor experto y orientados en la resolución de un reto   

Se trata, en definitiva, de una fórmula de   éxito garantizado, en tanto que los jóvenes ven   desarrollarse capacidades tan relevantes como:   comunicación, resiliencia, liderazgo, etc., tan   necesarias en el contexto de revolución digital   en el que nos hallamos inmersos y para las que   los LAB son un verdadero centro de capacitación   práctica; y, por otro lado, la empresa puede   observar de una forma directa y fácilmente   cuantificable el talento en una etapa temprana.   Además, los nuevos enfoques y puntos de vista   que aportan los jóvenes, unidos a la experiencia   y visión estratégica de los expertos y los dueños   del reto, se traduce en un beneficio mutuo con   un alto grado de eficiencia.  

Saber programar, tan necesario como leer  

Como ya referíamos al comienzo, desde Telefónica somos conscientes de que nos encaminamos   hacia un mundo al que nosotros tendremos que adaptarnos pero que para los   Ziudadanos supone el día a día. Saber programar   será, por ejemplo, tan necesario como leer   y escribir. Van a surgir infinidad de nuevas profesiones   que van a transformar radicalmente la   realidad tal y como hoy la conocemos. Científicos de datos, pilotos de drones, nanomédicos, robotistas, ciberabogados especializados   en drones y ciberseguridad, programadores de Internet de las Cosas, diseñadores de órganos 3D, arquitectos de nuevas realidades, científicos de datos... figuran ya como las profesiones que más se demandarán en un futuro cercano. Por eso es tan importante que los jóvenes estén preparados para liderar esta revolución   tecnológica que ya ha comenzado. Los profesionales tendrán que ser versátiles en lugar de estar solo especializados. En este escenario, el futuro será de los profesionales curiosos, siempre aprendiendo, y con formación flexible y con capacidad de adaptarse fácilmente a los cambios. Y estas capacidades son las que fomentamos precisamente a través de los LAB.  

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