OpiniónMundo digital

La transformación de la salud en un mundo digital

Por Inmaculada Pérez Garro, Directora de la Vertical de Salud de Secure e-Solutions GMV, y Carlos Royo Sánchez, Director de Estrategia de Salud de Secure e-Solutions GMV y Presidente de la Comisión de Salud Digital de Ametic.

¿Nos ha faltado músculo en los sistemas de salud durante la pandemia? ¿La tecnología nos podría haber apoyado para tener más inteligencia, gestionar mejor la urgencia, saber más y hacer mejor las cosas? Que los datos y la información dan un mayor conocimiento a las organizaciones, servicios de salud y a los pacientes es una obviedad, que nuestra intuición se convierte en inteligencia gracias a los datos es una presunción, pero decir que los datos y la inteligencia artificial nos llevan a una medicina de valor y precisión es el nuevo paradigma en salud. Avalando esta última afirmación, encontramos ejemplos en las trasformaciones digitales realizadas en otros sectores como la banca, el transporte, las comunicaciones, el ocio… y, tantos más, en los que datos e inteligencia artificial constituyen el pilar esencial en la toma de decisiones.

Aunque sabemos que la tecnología ya la tenemos al alcance de los sistemas asistenciales actuales, sentimos que hay una especie de batalla que se lidia entre decisores, profesionales, el propio sistema sanitario, la seguridad y el atrevimiento al cambio.

A la vez, se evidencia que las nuevas tecnologías están ya ganando adeptos en la nueva práctica clínica con el uso del 5G, la inteligencia artificial, el big data, la telemedicina, el blockchain, RPA, los microservicios, la cloud, la robótica, los nuevos dispositivos médicos portátiles y no intrusivos... y prácticas de privacidad y ciberseguridad.

¿Qué reclaman hoy los ciudadanos y profesionales?

Los pacientes buscan una atención ubicua de los profesionales sanitarios, no quieren perder toda una mañana en un centro de salud. Los ciudadanos se han convertido en consumidores de servicios de salud ofrecidos desde plataformas asistenciales. Los profesionales sanitarios solicitan respaldo tecnológico para minimizar los errores en tratamientos y demandan el apoyo de la tecnología para formarse más rápido en nuevas técnicas de su práctica clínica.

A su vez, la sostenibilidad de los sistemas sanitarios requiere, entre otras acciones, la monitorización de los pacientes en domicilio optimizando de esta manera los recursos que necesitan los pacientes agudos y las reagudizaciones de los crónicos, así como el propio seguimiento de estos pacientes con patologías crónicas. Las áreas como la medicina de precisión demandan un análisis más exhaustivo sobre las imágenes médicas, el Real World Data con fármacos, los datos de genómica, etc. Además, la transparencia, trazabilidad, seguridad de los sistemas sanitarios y protección de los ciudadanos y profesionales, así como la fiabilidad de los algoritmos de ayuda a la decisión y de los datos, garantizando, a la vez, el derecho a la privacidad.

En definitiva, el objetivo es conseguir extender el concepto de centro sanitario más allá del edificio físico, aportando multidisciplinariedad asistencial e investigadora, la participación de los pacientes, la medicina preventiva, personalizada y precisa, así como un sistema de salud más sostenible y seguro.

Y, ¿con qué problema tecnológico podemos encontrarnos al irrumpir este nuevo paradigma? Este dinamismo y continua actualización que ofrecen las nuevas tecnologías pueden conllevar a sistemas con una obsolescencia más rápida. ¿Cómo se puede gestionar esta situación? Una buena aproximación es mediante estrategias de convivencia, la tecnología nueva con la ya existente, un diseño federativo y colaborativo de procesos y sistemas de salud… Para dar respuesta a todo ello, los socios tecnológicos deberán solventar su integración y contribuir a armar los nuevos sistemas de información sanitaria, con capacidad de adaptación acorde a esta nueva realidad de práctica clínica.

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