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Revolución digital: tres principios para diseñar un nuevo modelo de trabajo

Por Enrique Polo de Lara, Senior VP y Country Leader de Salesforce Iberia.

Enrique Polo de Lara, Senior VP y Country Leader de Salesforce Iberia.
Enrique Polo de Lara, Senior VP y Country Leader de Salesforce Iberia.

Nuestro concepto de trabajo ha evolucionado. Ya no es el lugar hacia el que nos dirigimos cada mañana, el trabajo es lo que hacemos en cada jornada. De hecho, no es el primer cambio de modelo que ha vivido la humanidad. Las jornadas con horario fijo, en un lugar determinado, no existían antes de la revolución industrial. Aquel proceso impuso, a partir del S. XIX, una fuerte concentración de la mano de obra en los centros de producción y obligó a gestionar los recursos humanos por horarios y turnos. Las oficinas heredaron ese modelo que, con muy pocas modificaciones, ha llegado a nuestros días.

Pero hoy estamos superando la revolución industrial y estamos inmersos en la revolución digital, así que las reglas del juego están cambiando de nuevo. Las empresas nos encontramos en un entorno diferente, caracterizado por la preeminencia de las interacciones digitales. Todas las empresas que quieran triunfar en el mercado tienen que construir una estrategia ‘customer first’, y esta estrategia debe tener en cuenta que es mucho más probable que las primeras interacciones con los clientes se produzcan en la web o en una aplicación móvil que en una tienda o una oficina. Lo mismo ocurre con los empleados. Es mucho más frecuente que la colaboración entre los profesionales se produzca de modo híbrido, con conexiones que se producen en salas de reuniones virtuales tanto o más que en los despachos.

Oficina digital

Para garantizar la efectividad del trabajo en este entorno, las empresas deben dotarse de una sede digital, de forma que puedan alcanzar sus objetivos desde cualquier lugar. Como concepto, la sede digital es simple. Pero la creación de una plataforma que dote a una empresa de la capacidad para atender a los clientes y potenciar la colaboración entre los empleados, crecer y reaccionar rápidamente no está exenta de retos.

Invertir en una sede digital es invertir en una plataforma que seguirá evolucionando con la empresa y ayudará a proporcionar valor a largo plazo

En este sentido, hay tres principios que son la clave para el éxito.

  1. Integración de tecnologías de colaboración con las aplicaciones de negocio

Las herramientas colaborativas contribuyen a reducir el número de correos electrónicos y reuniones, a la vez que permiten a los equipos conectarse y reaccionar más rápidamente. Al proporcionar una línea de comunicación abierta y segura con clientes, proveedores o partners, si surge algún problema pueden abordarlo inmediatamente. Pero las herramientas colaborativas no pueden funcionar de modo independiente a la gestión de la empresa. Al integrarlas con las aplicaciones de negocio, se agilizan los procesos, se aceleran las gestiones y se reducen las fricciones.

  1. Consolidación de fuentes de información

Uniendo las capacidades de colaboración y de análisis y visualización de datos, los equipos se vuelven más ágiles y eficaces. La consolidación de fuentes de información en una única ‘fuente de la verdad’ permite reducir los errores y garantiza que cualquier profesional autorizado pueda acceder a la información necesaria en el momento necesario. Tener una visión compartida y de confianza de cada cliente también permite trabajar sin problemas, sea cual sea la circunstancia, y transferir el conocimiento en caso de que haya modificaciones en los equipos de trabajo.

  1. Automatización e IA

Aprovechar el poder de la automatización con la ayuda de la inteligencia artificial acelera aún más los procesos. En un solo canal de comunicación, en el que reside el flujo de trabajo automatizado, los empleados pueden ayudar o recibir ayuda si no se han realizado determinadas tareas. Desde la elaboración de propuestas hasta las negociaciones finales, recibir respuestas en tiempo real libera el tiempo de los equipos para construir relaciones más relevantes con los clientes.

En Salesforce estamos comprometidos a ayudar a nuestros clientes a construir su sede digital. Para ello, combinamos nuestra plataforma Customer 360 con Slack, creando una nueva forma de trabajar, colaborativa y flexible. Invertir en una sede digital es invertir en una plataforma que seguirá evolucionando con la empresa y ayudará a proporcionar valor a largo plazo tanto a los empleados como a los clientes y partners.  

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