OpiniónSeguridad

Editorial: Ciberseguridad,una cuestión de Estado

Hace dos años, la conclusión de un encuentro con responsables de seguridad de las grandes empresas de nuestro país era tan cruda que no podía publicarse por no ser políticamente correcta.

“Estamos jodidos”, esa era la sensación de estos directivos que tienen que bregar con las amenazas que tratan día a día de invadir su coto corporativo, ya sea mediante ataques de denegación de servicio, el 'scan CEO' (una suplantación de los ejecutivos de las compañías) o el propio ransomware, que si ya venía siendo la gran estrella mediática del cibermal, acaba de consagrarse como el arma preferida para desestabilizar a nuestras empresas, a nuestros sistemas de salud, a nuestros bancos, nuestras infraestructuras críticas…

No se trata de restar importancia a estos hechos, Chema Alonso, CSO de Telefónica, acostumbrado a convivir con el lado oscuro, transmitía un mensaje tranquilizador. Pero no podemos estar tranquilos, la capacidad del cibercrimen para hacernos daño es cada vez mayor y nos encontramos inermes (los propios CISO lo reconocen off the record).

Internet es el cuarto escenario de guerra, y así lo institucionalizó Barak Obama durante su primera legislatura. Donald Trump ha firmado, hace dos días, una orden ejecutiva para fortalecer la ciberseguridad en Estados Unidos. Si la mayor potencia occidental está concienciada y preparada para combatir el que va a ser el enemigo número uno del siglo XXI, no resulta comprensible que en España, nuestros mandatarios vivan en el limbo en torno a este asunto tan grave.

Si como tantas veces de ha denunciado desde Computing, la clase política parece vivir al margen de las Tecnologías de la Información, resulta sonrojante ante la seriedad de la situación que ningún portavoz del Gobierno haya salido a la palestra para informar y tranquilizar sobre un hecho al que tarde o temprano nos podemos ver abocados de nuevo. Las TI y la ciberseguridad deben ser una cuestión de Estado. El ataque del 'viernes negro del ransomware' ha sido global: Rusia, Gran Bretaña, Ucrania, India… ya se habla de más de 100 países. A qué esperan nuestros gobernantes para saber que la cosa les concierne muy directamente. Y que todos nos la jugamos en el envite.

Computing 808