OpiniónSeguridad

Tendencias 2022 sobre la privacidad de los datos

Alfonso Ramírez, Director General Kaspersky Iberia.

Alfonso Ramírez, Director General, Kaspersky Iberia
Alfonso Ramírez, Director General, Kaspersky Iberia

La conectividad global está en la base de nuestra sociedad: la actividad bancaria, la logística o los servicios prestados por todo tipo de Administraciones Públicas la requieren para su buen funcionamiento. Y tanto en la esfera del consumo como en la laboral, no podemos imaginar un mundo sin conexión a Internet.

Todos estos procesos tienen consecuencias para la privacidad. Las empresas quieren más visibilidad de la actividad online de sus clientes para mejorar sus servicios y un mayor conocimiento del cliente para evitar el fraude. Los gobiernos de muchos países presionan para que sea más sencillo identificar a los usuarios de Internet y así poder combatir tanto el ciberdelito como los delitos ‘tradicionales’ que se coordinan online. Y los consumidores están preocupados por el denominado capitalismo de vigilancia, la falta de anonimato y la dependencia de los servicios online.  A la vez que deseamos que 2022 sea el último año de pandemia, también pensamos que esto no será suficiente para revertir las tendencias de privacidad, que durante los próximos doce meses se centrarán en:

1. Las grandes tecnológicas ofrecerán más herramientas para que las personas puedan controlar su privacidad, pero con ciertas limitaciones

Las empresas deben cumplir con regulaciones de privacidad cada vez más estrictas y diversas en todo el mundo, por lo que ofrecen a los usuarios más herramientas para controlar la privacidad mientras usan sus servicios. Con más opciones y controles, los usuarios más avanzados podrán configurar la privacidad de acuerdo con sus necesidades. En cuanto a los menos experimentados, se recomienda no confiar en la privacidad predeterminada de estos servicios.

2. Los gobiernos estarán atentos al creciente poder de la tecnología

Los gobiernos desarrollan su propia infraestructura digital para permitir un acceso más sencillo y amplio a sus servicios. Por ello, no es casualidad que muestren interés en los datos de sus ciudadanos que fluyen por los grandes ecosistemas comerciales. Esto hará que aumenten las regulaciones, las leyes de privacidad, sobre localización de datos y las normativas acerca de qué datos y en qué casos serán accesibles para la aplicación de las leyes.

3. Las personas y los legisladores exigirán más transparencia de los algoritmos

El uso de algoritmos complejos, como el aprendizaje automático, para tomar decisiones en distintas situaciones, desde la calificación para un crédito hasta el reconocimiento facial, sigue creciendo. A algunos usuarios les gusta esa personalización, pero para otros puede ser una experiencia frustrante y discriminatoria. Frente al avance de los algoritmos, todo apunta a que veremos más debates y regulaciones sobre la explicación, la contestación y la enmienda de decisiones tomadas por los sistemas automáticos, así como más investigaciones sobre las técnicas del aprendizaje automático (machine learning).

4. Gracias a la consolidación del teletrabajo, muchas personas serán más conscientes de la privacidad

Si ha estado trabajando desde su casa por la pandemia, es probable que haya aprendido muchos términos de TI nuevos, como infraestructura de escritorio virtual, contraseña de un solo uso, claves de seguridad de dos factores, etc. Es posible que la cultura del teletrabajo perdure, aunque la pandemia llegue a su fin. Teniendo en cuenta que las personas utilizan los mismos dispositivos para el trabajo y para actividades personales, los servicios de seguridad corporativos necesitan usuarios más conscientes de la seguridad para proteger su perímetro de los ataques y las fugas.

La privacidad se ha convertido en uno de los principales temas del debate público. Confiamos en que este mayor debate entre la sociedad, las empresas y los gobiernos genere más transparencia, responsabilidad y un uso equilibrado y justo de los datos personales, y que se encuentren soluciones legales, sociales y tecnológicas a los problemas de privacidad más apremiantes.

Computing 815