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IBM Watson ficha por la Agencia Tributaria para la gestión del IVA

La administración española utiliza por primera vez la inteligencia artificial para interaccionar con el contribuyente.

IBM ha puesto en marcha un proyecto tecnológico en la Agencia Tributaria pionero para ayudar a los contribuyentes en la gestión del IVA en España. Desde el pasado mes de julio, las grandes empresas pueden apoyarse en la inteligencia artificial de IBM para cumplir con el Suministro Inmediato de Información (SII) del IVA, que actualmente requiere el envío electrónico del registro de sus facturas durante los 4 días siguientes a su emisión o contabilización.  Este requisito afecta a 54.000 contribuyentes españoles, fundamentalmente grandes empresas y adscritos al sistema de devolución mensual del IVA.

Cumplir con las obligaciones fiscales -especialmente teniendo en cuenta que las normativas son cambiantes- puede ser un proceso complejo para muchos profesionales de los departamentos contables y financieros. Buscando una forma innovadora de ayudar a estos profesionales a resolver sus dudas sobre el SII, la Agencia Tributaria ha desarrollado un asistente virtual con tecnología Watson capaz de responder las preguntas que les puedan surgir.

Esta es la primera vez que la Administración española utiliza la inteligencia artificial para dar soporte a los contribuyentes

Esta es la primera vez que la Administración española utiliza la inteligencia artificial para dar soporte a los contribuyentes en sus obligaciones fiscales. Con este hito, la Agencia Tributaria se convierte en un referente en digitalización dentro del sector público, al ser la primera organización de la Administración española que abre un nuevo canal de comunicación con el usuario basado en la inteligencia artificial.

Actualmente, los profesionales de los servicios financieros y contables de las empresas pueden entablar una conversación –gracias al servicio Watson Conversation- en lenguaje natural con el asistente virtual durante las 24 horas del día, siete días a la semana. Tal y como lo harían con un colega de departamento, pueden hacerle preguntas cómo “¿de qué plazo dispone una factura emitida?”, “¿cómo se registra una importación?” o “¿cómo se registra una factura con retenciones?”.

Gracias a su capacidad para conversar, el asistente interactúa de forma sencilla con el usuario en cualquier momento, lo que reduce el tiempo de resolución de las dudas y mejora la productividad y eficacia tanto de las empresas usuarias, como de la Agencia Tributaria.

Ahorros cuantitativos

Desde su puesta en marcha el pasado mes de julio, el Departamento de Gestión de la Agencia ha visto cómo se ha reducido en un 80% el número de correos electrónicos recibidos -de 900 mensajes, a 165 cada semana-. Al mismo tiempo, las consultas al asistente virtual han llegado a multiplicarse por diez –de 200 consultas la primera semana de uso, a un pico de 2.000 en noviembre-. 

El asistente cognitivo ha sido entrenado conjuntamente por IBM y los expertos de la Agencia Tributaria, que lo han “alimentado” con cerca de 375 preguntas y respuestas relacionadas con la normativa SII. En una primera etapa, el asistente fue entrenado únicamente sobre 4 áreas: importaciones, exportaciones, plazos de presentación y requisitos. Pero en la actualidad, ya cubre el 100% del proceso, incluyendo qué hacer cuando las facturas se registran con algún error o cómo consultar las facturas registradas en el sistema.

Utilizando una pantalla dividida en dos partes, el asistente virtual ofrece a la derecha respuestas por escrito vía chat y, a la izquierda, referencias a documentos complementarios que clarifican la respuesta. Cuando es necesario, el sistema remite al usuario a un especialista en la materia.

El asistente se integra con los sistemas tecnológicos de la Agencia y está continuamente entrenado para conseguir los mejores resultados. A la vez que han aprendido el manejo de la inteligencia artificial, los expertos de la Agencia han visto cómo su labor es más productiva al liberar tiempo anteriormente dedicado a contestar preguntas más básicas para concentrarlo en dudas complejas o destinarlo a labores de control.

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