Los servicios de banda ancha están consolidándose en el mercado ya que han registrado un crecimiento importante durante 2002, período en el que se alcanzaron los 63 millones de abonados a nivel mundial, lo que supone un incremento del 72 por ciento en relación con el año anterior, tal y como se revela en un estudio realizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
El aumento de la demanda de mayor velocidad en la conexión a Internet es el principal motivo al que se atribuye dicho incremento de usuarios, puesto que esta tecnología permite conexiones hasta cinco veces más rápidas que la línea telefónica. Junto a esta causa destaca el hecho de que en muchos mercados se ha producido un incremento de la competencia entre los proveedores de servicios de banda ancha, lo que se traduce en un descenso de los precios en beneficio de los consumidores.
Atendiendo al desglose por países respecto al uso de los servicios de banda ancha, el informe de la UIT indica que es Corea la región que detenta el primer lugar, con cerca de 21 abonados por cada 100 habitantes, seguido de Hong Kong, que cuenta con casi 15 abonados por cada 100 y Canadá, con algo más de 11 por cada 100.
Otra de las conclusiones extraídas de la investigación pone de manifiesto que el acceso de banda ancha puede contribuir positivamente en el impulso del gasto de los consumidores. De hecho, se ha observado una relación positiva entre la penetración de la banda ancha y el gasto mensual en servicios de comunicaciones en todos los países estudiados.




