España, tras competir con países como Alemania, Francia o Reino Unido, acogerá la instalación de un superordenador de la mano de IBM. Se trata, según citan fuente del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCyT), del primer equipo de estas características de propósito general, dedicándose desde calcular las emisiones de CO2, a realizar análisis de nuevos materiales y desarrollo de infraestructuras y general diseño industrial avanzado. Así, se avanza notablemente en materia de salud, medioambiente o ciencias químico-físicas. Adicionalmente y también contando con la colaboración de IBM, se creará un Centro Nacional de Supercomputación
La inversión mínima necesaria para este proyecto asciende a 70 millones de euros en los próximos cuatro años. Al cierre de esta edición, el ministerio no estuvo en disposición de determinar en qué universidad o centro de investigación se implantará durante este año.
En concreto, el superordenador, de 60 toneladas de peso, desplegará una capacidad pico de proceso de 40TFlop por segundo (20 TFlop como mínimo sostenido), con 9 TB de memoria principal y 1 TB de disco. A nivel de software, éste se ejecuta en entorno de 64-bit con plataforma Linux, gracias al procesamiento de los 4.500 procesadores Power.
A pesar del espacio que ocupa, 120 metros cuadrados, se ha conseguido reducir en 30 veces el espacio del mayor ordenador del mundo, así como la potencia eléctrica en cinco veces, que se sitúa en 600 Kw.
Con esta nueva máquina, España pasa a situarse tras Japón con su Earth Simulator en lo que a capacidad de proceso se refiere. En materia de posibilidad de investigación multidisciplinar asciende a la primera posición, según el MCyT.
Como es lógico, la comunidad científica tendrá oportunidad de acceder a recursos hasta ahora impensables, acelerando los ciclos de investigación. Será labor de un Consejo Científico independiente priorizar los diferentes proyectos que accedan a él.




