Un estudio de Qonto e IO realizado en diciembre entre 304 responsables financieros y directivos revela que solo 2 de cada 10 pymes españolas cumplían los requisitos de VeriFactu para su entrada en vigor en 2026. La prórroga hasta 2027 se interpreta como un respiro para autónomos y microempresas, mientras que compañías de mayor tamaño advierten del riesgo de frenar la digitalización.
Índice de temas
El grado de adaptación: brecha por tamaño y facturación
El informe apunta a una adopción desigual. Entre las empresas con más de un millón de euros de facturación, un 37% ya cumple con VeriFactu, frente a un 13% en las compañías con menos de 100.000 euros de ingresos anuales. Las pymes de entre 10 y 49 empleados lideran la prioridad y avance en implementación, mientras que las microempresas mantienen un menor grado de preparación y valoran positivamente el aplazamiento.
Procesos en marcha y ritmos de adopción
La adaptación se abordaba de forma progresiva cuando la entrada en vigor estaba fechada para 2026: el 27% estaba recabando información, el 19% evaluaba proveedores, el 15% iniciaba la implantación y un 18% no había comenzado ningún proceso. En el tramo intermedio (100.001–500.000 € de ingresos), el 17% ya cumplía y casi un 70% se encontraba en alguna fase del proceso.
Percepciones contrapuestas sobre la prórroga
La valoración del retraso varía por perfil y tamaño. El 60% de los autónomos lo considera una buena noticia por ganar tiempo y evitar inversiones inmediatas. En contraste, el 66% de las empresas de 25 a 49 empleados teme un freno a la digitalización y a inversiones ya planificadas. Entre los perfiles financieros, la inquietud es mayor: el 64% advierte del riesgo de desincentivo frente al 49% del resto.
Costes, ayudas y oportunidad estratégica
Más de la mitad (52%) estima una inversión inferior a 5.000 euros para adaptarse, casi un 30% prevé superar esa cifra y el 18,4% aún desconoce el coste. El 74% reclama ayudas o incentivos fiscales para acelerar una adaptación anticipada, especialmente entre autónomos y microempresas. Qonto subraya que la prórroga abre una ventana para automatizar procesos, ganar visibilidad financiera y reforzar el flujo de caja, con mejoras en eficiencia y cobro que pueden alcanzar el 60% y el 50% respectivamente.
HIGHLIGHTS
82% de pymes con menos de 50 trabajadores no cumplía aún con VeriFactu para 2026.
37% de las empresas con más de 1M€ de facturación ya está adaptada; solo 13% entre las de menos de 100.000€.
27% recababa información, 19% evaluaba proveedores, 15% iniciaba implantación y 18% no había empezado.
60% de autónomos celebra la prórroga; 66% de empresas de 25–49 empleados teme un freno a la digitalización.
52% estima el coste de adaptación por debajo de 5.000€; 74% pide ayudas fiscales.
Directores financieros: 89% cumplen o están en proceso; también son los más preocupados por el retraso (64%).








