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ace ahora dos años tuve la suerte de que Computing me invitara a tomar parte en su prestigioso anuario con un artículo sobre las tecnologías cuánticas. Tan solo veinticuatro meses después me proponen de nuevo participar en su publicación de referencia y, curiosamente, escribiendo sobre el mismo tema. Lo primero que he hecho es preguntarme si realmente es tiempo suficiente como para volver a incluir en un anuario reflexiones sobre los avances en una misma materia, en un mismo dominio del conocimiento. En este caso, desde mi punto de vista, la respuesta es sí. Indudablemente.
En un mundo altamente cambiante en el que el entorno VUCA (volatile, uncertain, complex, ambiguous) en el que vivíamos desde los 80 dio paso a un nuevo entorno BANI (brittle, anxious, non linear, incomprehensible) hace ya casi una década, la velocidad se presenta como una de las grandes palancas para la innovación, la diferenciación y la supervivencia de las organizaciones, si no la principal. Y el resultado es que todo se acelera. Y mucho.
Las dudas e incertidumbres que podíamos albergar se empiezan a disipar. La aplicabilidad de las tecnologías cuánticas comienza a ser una realidad; y su hibridación con otras tecnologías clásicas el nuevo modo de actuar, si queremos beneficiarnos, claro está, de las novedosas posibilidades y ventajas competitivas de negocio que nos ofrecen actualmente. Ya empezamos a conseguir éxito en la funcionalidad, adopción y comercialización de ciertos casos de uso. Comenzamos a innovar.
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Nuevos protagonistas: QKD y PQC
Las comunicaciones ópticas y, sobre todo, la ciberseguridad ya no se entienden, y tampoco son confiables, si no las complementamos con lo que ofrecen las tecnologías QKD (quantum key distribution) o PQC (post quantum criptography) o, mejor aún, una agregación de ambas. En esa línea hemos de destacar las aportaciones, en forma de incremento de confianza, que nos llegan desde nuestros fabricantes de hardware Qside y LuxQuanta, las startups que están compitiendo, con excelentes resultados, por liderar sus sectores y mercados.
Adicionalmente, se ha de subrayar, el framework PQC que Lantik -la agencia púbica de tecnología e innovación de Bizkaia ha confeccionado, usando las librerías del NIST, para evitar las vulnerabilidades que presentan los sistemas tradicionales a la hora de mitigar posibles ataques que provengan de ordenadores cuánticos. A día de hoy, en el marco del consorcio europeo GovTech4All que lidera tecnológicamente, una universidad francesa y otra griega lo están utilizando para intercambiarse titulaciones de forma segura.
La importancia de lo anterior radica en que en tan solo dos años nuestros sistemas han dejado de ser seguros debido a lo que se conoce como descifrado retrospectivo, que consiste en almacenar ahora y descifrar después, es decir, hacerse con los activos digitales en un momento determinado a la espera de poder descifrarlos pasado un tiempo; cuando tecnológicamente sea posible. La sensación en este caso es, por tanto, de urgencia. No es desacertado pensar que puede que ya vayamos tarde.
La velocidad se presenta como una de las grandes palancas para la
innovación, la diferenciación y la supervivencia de las organizaciones, si
no la principal
La sensórica y la metrología, tecnologías que hasta ahora han sido las grandes ocultas entre las cuánticas, desde mi punto de vista, también han evolucionado espectacularmente. No en vano, la ventaja cuántica se corroboró hace ya varios años en estos dominios. La buenísima noticia es que contamos con la mejor referencia internacional en estas disciplinas: se trata de Qubiz.team, startup española que ha conseguido el EIC Accelerator Seal of Excellence de la Unión Europea. Un verdadero hito. Todo ello sin olvidar a Quanvia, otra de las empresas de reciente creación que está trabajando con éxito en estos ámbitos.
Sensórica y metrología cuánticas
En mi opinión, en sensórica y metrología cuánticas, nos encontramos ante una indudable y difícilmente repetible oportunidad. Estas tecnologías han sido un tanto olvidadas por nuestros competidores geoestratégicos y nuestras empresas podrían liderar el sector y ocupar una posición de indudable privilegio en el profundo y amplio mercado que se está generando. En este caso, nos encontramos ante lo que en marketing se denomina un océano azul. Aprovechémoslo.
En computación y simulación se siguen dando pasos. Y no son pocos ni poco importantes. Si bien es cierto que no hemos alcanzado la ventaja cuántica todavía, empieza a encontrarse ventaja de negocio en ciertos casos de uso, como las optimizaciones combinatorias con restricciones
o el aprendizaje automático. Y tenemos que alegrarnos de que nuestras empresas se
encuentren entre las que mejor se estén posicionando en este incipiente sector. Algunas como Global Data Quantum, LKS Next, QCentroid, Quantum Mads o Serikat, entre otras, son referencia ya en el mercado. Todo ello sin olvidarnos de Multiverse, aunque esta última se esté centrando actualmente, y con mucho éxito, en el desarrollo de la IA y sus modelos de compresión.
Cabe destacar muy especialmente, además, la llegada a Euskadi de uno de los seis ordenadores cuánticos que la multinacional americana IBM tiene fuera de laboratorio, concretamente el segundo en Europa y uno de los tres más potentes a nivel global, y también del afamado Digital Annealer de la multinacional japonesa Fujitsu, uno de los dos emuladores de referencia en el mundo, que en este caso sale por primera vez de Japón. Esta circunstancia no se repite en ningún otro lugar del planeta.
Solo aquí contamos con la máquina de puertas de IBM y con el annealer digital de Fujitsu instalados en local, además de los accesos a la mayoría de las plataformas cuánticas disponibles globalmente, entre ellas la europea IQM y la catalana Qilimanjaro. Actualmente no tenemos competencia en este aspecto.
Nuevas estrategias cuánticas
Por otra parte, las estrategias cuánticas de los gobiernos continúan haciéndose públicas y los ecosistemas siguen creciendo y desarrollándose. Queda ya un tanto lejos el anuncio de la primera estrategia cuántica en el Estado, presentada por la Diputación Foral de Bizkaia allá por 2021, o su reformulación en BIQAIN – Bizkaia Quantum Advanced Industries en 2024, que ha provocado grandes avances, como el anuncio del centro de excelencia en tecnologías cuánticas de Telefónica en Bilbao, primero del mundo en su sector, y el programa de impulso a la adopción temprana de tecnologías cuánticas que trata de resolver quince casos de uso de diversas empresas multinacionales, pymes y micros, con diferentes tecnologías.
La sensórica y la metrología, tecnologías que hasta ahora han sido las
grandes ocultas entre las cuánticas, desde mi punto de vista, también han
evolucionado espectacularmente
Y saludamos, con ilusión y reconocimiento al trabajo bien hecho, la presentación de las estrategias europea, española y vasca, así como las iniciativas que se están impulsando desde otras comunidades autónomas. Es necesario actuar en común y coordinadamente. Sumar ilusiones y esfuerzos.
Para finalizar, retomo la idea con la que iniciaba este artículo. Hace dos años teníamos la oportunidad de aprovechar el momento y adelantarnos al resto. Y lo hicimos. Hoy es necesario acelerar, correr más; sí, aún más, si queremos robustecer la interesantísima posición que hemos alcanzado y utilizar todas las disrupciones tecnológicas que llegan, en forma de innovación, de cara a construir un futuro lleno de prosperidad para nuestras hijas e hijos.
España puede y debe ser líder mundial en tecnologías cuánticas. O, por lo menos, intentarlo. De otro modo no seríamos responsables con las próximas generaciones. Hemos trabajado años para disponer de esta oportunidad y la hemos conseguido. Aprovechémosla. Corramos más.







