La IA está acelerando la transformación del sector logístico global y la gestión de las cadenas de suministro.
Mientras que, en 2024, el mercado mundial de servicios y soluciones logísticas basados en IA alcanzó los 24.000 millones de dólares, se prevé que supere los 740.000 millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual superior al 40%.
Su aplicación ya permite mejorar el seguimiento de mercancías, anticipar la demanda, agilizar las comunicaciones y tomar decisiones con mayor precisión. Este avance también está modificando el trabajo en almacenes y centros logísticos, donde disminuye el peso de algunas tareas manuales y surgen nuevos perfiles y competencias.
La aplicación de la IA en el sector logístico permite mejorar el seguimiento de mercancías, anticipar la demanda, agilizar las comunicaciones y tomar decisiones con mayor precisión
Estas conclusiones las recoge el informe ‘Where talent and technology collide: how AI is shaping the future of logistics’ de Adecco, al analizar cómo la inteligencia artificial está transformando el sector logístico a partir de los estudios Global Workforce of the Future y Business Leaders. El análisis recoge la visión de trabajadores y altos directivos vinculados a la logística
El informe incide en la necesidad de adaptar con rapidez la gestión del talento a un entorno marcado por el cambio tecnológico. En palabras de Alejandra Bartolomé, directora nacional de Adecco Logística y Transporte: “En logística, la ventaja competitiva ya no dependerá únicamente de incorporar inteligencia artificial, sino de preparar a las personas para utilizarla con confianza y eficacia”.
También indica que las empresas deberán replantear en profundidad cómo atraen, forman y desarrollan el talento, refuerzan las competencias digitales y acompañan a sus equipos durante todo el proceso de transformación.
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La IA cambia los puestos de trabajo
La mayoría de los profesionales mantiene una visión positiva sobre el efecto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Ocho de cada diez trabajadores encuestados, el 81%, consideran que esta tecnología está creando nuevos puestos de trabajo, mientras que el 75% cree que las funciones actuales están evolucionando.
Por otro lado, solo el 37% afirma haber observado o previsto desplazamientos de puestos de trabajo como consecuencia de la IA o prevé que lleguen a producirse.
Los datos empresariales apuntan en la misma dirección respecto al tamaño de las plantillas. El 77% de las organizaciones logísticas no ha reducido su número de trabajadores como consecuencia de la IA. El cambio se aprecia, sobre todo, en el contenido de los puestos: el 34% afirma que ya ha modificado sus descripciones y el 55% reconoce que han cambiado las competencias requeridas para determinadas funciones.
El 77% de las organizaciones logísticas no ha reducido su número de trabajadores como consecuencia de la IA
La transformación no se limita, por tanto, a la posible creación o desaparición de empleos. Afecta a las tareas que componen cada puesto y a las capacidades necesarias para desempeñarlo. Por ello, muchas de las fórmulas utilizadas hasta ahora para captar y desarrollar talento ya no responden plenamente a las necesidades del sector.
Explicar cómo cambiarán las funciones, clave para generar confianza
La confianza en la IA depende de que los profesionales comprendan cómo afectará a sus funciones y qué papel conservarán dentro de los nuevos procesos. Aunque el 77% se siente cómodo colaborando con agentes de IA y el 60% espera que su empresa los incorpore durante los próximos doce meses, solo el 27% ha participado en el rediseño de las tareas transformadas por esta tecnología, frente al 30% del resto de sectores.
La transformación no se limita a la posible creación o desaparición de empleos por la IA, afecta a las tareas que componen cada puesto y a las capacidades necesarias para desempeñarlo
Esta falta de participación se suma a la ausencia de directrices claras, puesto que el 23% de los ejecutivos reconoce que su empresa no dispone de una política sobre IA. En este contexto, la confianza de los trabajadores de la logística se sitúa en 4,36 sobre 10, ligeramente por debajo del 4,5 del resto de sectores.
Ante esta situación, explicar con claridad cómo evolucionará cada puesto e involucrar a la plantilla en el proceso será primordial para reforzar esa confianza.
La formación no avanza al mismo ritmo que la tecnología
Los trabajadores calculan que su uso les permite ahorrar una media de dos horas al día, por lo que la IA ya está generando mejoras visibles en la productividad.
Sin embargo, ese tiempo solo se convierte en una ventaja competitiva cuando se dedica a actividades de mayor valor y existe capacidad para evaluar sus resultados. Actualmente, apenas el 35% de los profesionales afirma poder medir con seguridad la aportación de su propio trabajo.
No obstante, la predisposición al aprendizaje es elevada, pues más de tres cuartas partes de los trabajadores, el 78%, pretende desarrollar sus competencias para mantenerse al día ante los cambios, frente al 83% del resto de sectores. Sin embargo, solo el 51% de las empresas de logística proporciona oportunidades formales de mejora de competencias y desarrollo profesional.
Por otro lado, existe margen de mejora en el desarrollo de competencias. Según los responsables de logística, el 34% de las empresas esperan que sean los propios empleados quienes adapten de manera proactiva sus habilidades, además de revisar sus funciones y responsabilidades ante el avance de la IA.

Esta exigencia coincide con importantes barreras internas, ya que el 29% de los líderes señala que los departamentos de Recursos Humanos no disponen de suficiente autoridad para impulsar los cambios necesarios. Para el 38%, el principal problema reside en la complejidad de la propia transformación, mientras que el 33% menciona la falta de sistemas tecnológicos o datos fiables para planificar la plantilla.
Los resultados muestran, por tanto, una plantilla dispuesta a evolucionar y unas empresas conscientes de la necesidad de hacerlo, aunque todavía no siempre cuentan con los mecanismos, el liderazgo o la información necesarios para avanzar al mismo ritmo.
Los datos y la movilidad interna
Las consecuencias de esta falta de planificación son relevantes. Solo una de cada 50 empresas analizadas reúne los requisitos para ser considerada preparada para el futuro. Se trata de organizaciones que integran la IA en su estrategia de talento, desarrollan las competencias de la plantilla y favorecen su adaptación y movilidad interna, sin perder un enfoque centrado en las personas.
Bajo esta perspectiva, la diferencia se aprecia en la movilidad interna. Solo el 45% de las empresas de logística fomenta que sus profesionales cambien de puesto o asuman nuevas funciones dentro de la organización, frente al 100% de las compañías preparadas para el futuro. Esta brecha limita la capacidad para desarrollar y reasignar talento en un entorno que evoluciona con rapidez, con el consiguiente riesgo de perder competitividad.
Claves para preparar a las organizaciones en la era de la IA
Convertirse en una empresa preparada para el futuro exige reducir la distancia entre las ambiciones de la dirección y la capacidad real de la plantilla para aplicar la inteligencia artificial en su trabajo. En este marco, el informe identifica cinco ámbitos prioritarios para avanzar en esa transición.
- Generar confianza entre los empleados. Las empresas deben explicar por qué incorporan la IA y cómo afectará a cada función.
- Reforzar la competencia digital desde la dirección.
- Acompañar a los profesionales en la mejora de sus competencias y facilitar su adaptación.
- Consolidación de bases de datos sólidas. Disponer de información fiable permite aplicar la IA con mayor precisión en la selección.
- Las organizaciones deben medir el progreso, estableciendo indicadores que permitan conocer el grado de adopción de la IA.



