El EU Startup Nations Standards Report 2025, elaborado por la Europe Startup Nations Alliance (ESNA), sitúa a España entre los países con mejor desempeño en el despliegue de políticas públicas favorables a startups y scaleups. En el balance general, ESNA destaca que Francia, Polonia y España son los países con mayor puntuación global del año y que España sobresale con fuerza en seis de los ocho estándares analizados.
El informe mide el grado de implantación de ocho Startup Nations Standards (SNS), con puntuaciones de 0 a 100, y subraya que el promedio de implementación en Europa alcanzó el 70% en 2025 (nueve puntos más que en 2024). En ese contexto, España aparece como uno de los casos donde la política pública muestra mayor consistencia transversal.
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El perfil España en 2025: alto rendimiento en seis estándares
La fotografía que ofrece el marcador por países (Scoreboard) muestra a España con resultados elevados y homogéneos: 94% en creación rápida de empresas (SNS #1), 88% en atracción y retención de talento (SNS #2), 83% en stock options (SNS #3), 90% en innovación regulatoria (SNS #4), 93% en compra pública innovadora (SNS #5), 100% en acceso a financiación (SNS #6), 100% en inclusión y valores democráticos (SNS #7) y 98% en digital first (SNS #8).
La lectura política es clara: España no destaca solo en un eje concreto, sino que presenta un desempeño alto en marcos regulatorios, financiación, digitalización y compra pública, cuatro palancas que suelen determinar si un ecosistema escala o se queda en fase temprana. En el estándar sobre creación rápida de startups y entrada suave al mercado (SNS #1), España figura entre los países con mejores resultados del informe. ESNA señala expresamente que Malta (98%), Países Bajos (96%) y España (94%) encabezan este apartado.
Este estándar traduce la ambición en objetivos operativos: crear una empresa con rapidez y bajo coste, disponer de una startup fast lane (portal centralizado y asistencia) y facilitar servicios transfronterizos para operar en el mercado único. En términos prácticos, el mensaje es que la política pública funciona cuando reduce tiempos, costes y la burocracia invisible (información dispersa, trámites redundantes, falta de ventanillas claras).
Compra pública innovadora: España, en el grupo de cabeza europeo
Uno de los rasgos más llamativos del marcador 2025 es el rendimiento de España en innovación en contratación pública (SNS #5), donde registra 93%. El informe subraya que, en este estándar, los niveles más altos corresponden a Francia (94%), España (93%) y Polonia (92%), lo que refuerza la idea de que los ecosistemas punteros están aprendiendo a usar la demanda pública como palanca de innovación.
En esta dimensión, ESNA pone el acento en dos elementos especialmente sensibles para startups: evitar impedimentos administrativos que las dejen fuera y definir reglas equilibradas sobre propiedad intelectual (IPR) para que la innovación generada en contratos públicos no quede “encerrada” y pueda escalar a mercado.
Acceso a financiación e inclusión
España alcanza 100% en el estándar de acceso a financiación (SNS #6) y también 100% en inclusión social, diversidad y protección de valores democráticos (SNS #7). Además, ESNA remarca que España (junto a Francia y Polonia) logra las puntuaciones más altas precisamente en los estándares #5 (procurement), #6 (finance) y #7 (inclusión), una combinación que no se reproduce de forma general en el promedio europeo.
Este triple desempeño importa por una razón estratégica: el acceso al capital impulsa el crecimiento, pero la capacidad de democratizar oportunidades (talento diverso, apoyo a colectivos infrarepresentados y políticas activas de inclusión) amplía el embudo de creación de empresas y fortalece la base del ecosistema.
Digital first y coordinación institucional
En Digital First (SNS #8), España marca 98%, lo que la sitúa prácticamente en el nivel máximo europeo. En el apartado cualitativo, el informe menciona un hito institucional relevante: el National Forum of Emerging Companies, que celebró su primera reunión en mayo de 2025 con el objetivo de promover políticas de startups, coordinar acciones y favorecer el crecimiento emprendedor regional.
La relevancia de este punto no es menor: en ecosistemas maduros, la “segunda ola” de mejora suele depender menos de lanzar medidas aisladas y más de alinear ministerios, agencias, territorios y sector privado alrededor de prioridades y métricas compartidas.
Qué indica el informe para España en 2026
El informe insiste en que no pretende medir resultados (número de startups, inversión captada o empleo), sino inputs de política pública: marcos, instrumentos y mecanismos institucionales. Desde esa perspectiva, España llega a 2026 con una posición de partida favorable: alto grado de implementación y liderazgo en ejes críticos como financiación, inclusión, contratación pública y digitalización.
El desafío, implícito en el propio enfoque de ESNA, es que la ventaja regulatoria y administrativa se traduzca en capacidad de escalado real: más empresas cruzando fronteras, más transferencia tecnológica, más compras públicas que se conviertan en referencias comerciales y más atracción de talento cualificado. Y, en paralelo, sostener la consistencia del modelo: que los altos estándares no dependan de programas puntuales, sino de una arquitectura estable de políticas y ejecución.
Del estándar europeo a la evidencia española
El informe de ESNA sitúa a España en el grupo de cabeza en compra pública innovadora (SNS #5) y casi en máximo en digital first (SNS #8), dos ejes que, en la práctica, dependen de que la Administración licite con agilidad, diseñe pliegos que no excluyan a startups y genere demanda real de innovación. En ese marco, TendersTool aporta una capa empírica: en 2025, el volumen y la distribución del gasto TIC adjudicado muestran hasta qué punto la modernización se está vehiculando, sobre todo, mediante servicios recurrentes y grandes contratos de operación, más que por compras de producto orientadas a nuevos entrantes.
Según los datos agregados de TendersTool que manejas, en 2025 la inversión TIC alcanza 4.373 millones y 12.813 adjudicaciones, con un peso dominante de outsourcing IT y mantenimiento, seguidos de servicios de telecomunicaciones (466 millones) y servicios cloud (254 millones). Esta foto encaja con la tesis del informe (políticas favorables y digitalización avanzada), pero también abre una lectura crítica: para que el liderazgo en SNS #5 se traduzca en oportunidades para startups, la contratación debería equilibrar esa concentración en operación con más lotes, pilotos, sandbox y compras precomerciales, de modo que la innovación regulatoria y la compra innovadora no queden absorbidas por dinámicas de proveedor incumbente.








