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El gasto global de IA será de 53.000 millones en el próximo trienio

El Foro Económico Mundial, en colaboración con BBVA, ha lanzado una nueva guía de uso diseñada para ayudar a las empresas a entender el potencial de la inteligencia artificial (IA) y estandarizar su uso.

La nueva guía, de acceso gratuito, está dirigida a los órganos de dirección de las empresas, y su objetivo es ayudar a la toma de decisiones informadas sobre soluciones de inteligencia artificial que ayuden a incrementar la protección que ofrecen tanto a sus clientes como sus accionistas.

Según los pronósticos del Foro Económico Mundial, el gasto global en inteligencia artificial se va a situar en 52.000 millones de dólares en el próximo trienio, y permitirá a las grandes economías mundiales duplicar sus tasas anuales de crecimiento durante los próximos 15 años. Esta nueva guía o ‘toolkit’ también está diseñada para ayudar a las empresas a aprovechar las tecnologías de aprendizaje automático (machine learning).

A pesar de que 29 países ya han desarrollado políticas de inteligencia artificial nacionales para mitigar los riesgos potenciales de la llegada de la inteligencia artificial, hasta la fecha tan sólo un puñado de empresas se han planteado hacer lo propio.

“Las empresas van a ser clave a la hora de determinar el impacto de la IA en la sociedad”, asegura Kay Firth-Butterfield, responsable de Inteligencia Artificial en el Foro Económico Mundial. “Sin embargo, según nuestras investigaciones, muchos ejecutivos e inversores no entienden hasta qué punto puede ayudarles la IA y los parámetros que pueden definir para asegurarse de que el uso de la tecnología es ético y responsable”.

Para ayudar a los consejos de las empresas a afrontar este reto, el Foro Económico Mundial ha colaborado con BBVA y otras organizaciones y expertos en tecnología durante un año en el desarrollo de esta herramienta, denominada ‘Empowering AI Toolkit’, que se publica esta tarde.

“El desarrollo del potencial de la IA debe venir acompañado de un sentido elevado de la responsabilidad por parte de sus creadores y usu arios”

A este respecto, Elena Alfaro, responsable global de Innovación Abierta y Analítica Avanzada de Datos de BBVA, ha recordado que “la adopción a gran escala de la IA va a suponer un punto de inflexión para las empresas, gobiernos y la sociedad en su conjunto, y va a convertirse en una fuente de oportunidades para resolver algunos de los retos más importantes a los que nos enfrentamos”.

“Sin embargo”, resalta, “el desarrollo del potencial de la IA debe venir acompañado de un sentido elevado de la responsabilidad por parte de sus creadores y usuarios”. “Y es por esto por lo que BBVA ha colaborado con el Foro Económico Mundial para desarrollar esta herramienta”, añade Alfaro.

Diseñada teniendo en mente la estructura de una reunión de un consejo de administración, la herramienta alinea 12 módulos de aprendizaje con comités y grupos de trabajo tradicionales de un consejo. Su propósito es ayudar a las empresas a tomar decisiones informadas sobre soluciones de inteligencia artificial que protejan al cliente y al accionista.

Se trata de la primera herramienta que ofrece una base común para empresas en todo el mundo, de cara a ayudar a los miembros del consejo a entender la situación actual, las responsabilidades específicas del consejo en este aspecto, recursos para aprender más, y un desglose de herramientas de supervisión y casos de estudio.

Cómo enseñar a la inteligencia artificial a decir ‘no estoy seguro’

Uno de los principales retos de la analítica avanzada es desarrollar mecanismos para determinar cómo de fiables pueden ser las decisiones tomadas por algoritmos. Ahora, una investigación de la Factoría de Inteligencia Artificial de BBVA ha planteado un nuevo método para que los modelos de machine learning sean capaces de expresar de forma más clara la incertidumbre presente en sus predicciones. Se trata de un enfoque exploratorio para hacer una inteligencia artificial más transparente, que permita medir la fiabilidad de sus predicciones y así afinar la precisión de sus resultados.

“La inteligencia artificial debe considerarse como una herramienta a disposición de un consejo de administración”, explica Firth-Butterfield. “Los consejos tienen que entender cuándo conviene implementarla y cómo encaja su implantación en la estrategia global de la empresa. El consejo, en su calidad de responsable del comportamiento ético de la empresa a largo plazo y supervisor de la actividad de la empresa, desempeña un papel clave en la definición de las prioridades y las actividades de supervisión en esta materia”, añade.

La herramienta ha sido diseñada por expertos en inteligencia artificial en colaboración con miembros de consejos de administración y grupos de interés de empresas en seis países para garantizar que da respuesta a las necesidades específicas de los órganos de administración de las empresas en la toma de decisiones relativas a acciones prácticas que se traduzcan en impactos concretos.

En su desarrollo han colaborado, a parte del Foro Económico Mundial, miembros de la Red para la Cuarta Revolución Industrial pertenecientes a Accenture, BBVA, IBM y Suntory Holdings.

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