La transformación digital afronta una nueva etapa con la mirada puesta en la soberanía tecnológica. La coyuntura geopolítica, la evolución regulatoria europea y el auge de las ciberamenazas están empujando a las organizaciones a enfocarse en la autonomía digital como un elemento estratégico.
Si durante años el desafío para las empresas fue migrar sus sistemas a la nube, hoy está en aprovechar el potencial de su integración con la IA, garantizando el control sobre los datos, las infraestructuras, la seguridad y los procesos críticos del negocio.
“La soberanía digital se ha convertido en un imperativo empresarial. No estamos hablando de aislamiento, sino de ganar capacidad de decisión. Las arquitecturas híbridas y multicloud permiten utilizar cada tecnología donde aporta más valor, manteniendo el control sobre las cargas más sensibles. Y esto es de gran ayuda para las organizaciones”, señala David Mañas, VP Cloud & Cybersecurity de T-Systems Iberia.
Si durante años el desafío para las empresas fue migrar sus sistemas a la nube, hoy está en aprovechar el potencial de su integración con la IA
Europa está marcando el camino hacia la independencia digital con un paquete de medidas que con las que busca reforzar su competitividad, resiliencia y seguridad.
En línea con los designios del continente, T-Systems plantea una arquitectura tecnológica europea que conecta cloud soberano, IA, agentes empresariales y ciberseguridad como capas complementarias de una misma estrategia para permitir que las compañías evolucionen sus modelos digitales, garantizando quién puede gestionar los datos, bajo qué normas y con qué nivel de seguridad.
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Cloud soberano como base de la nueva arquitectura digital
En esta arquitectura, la estrategia cloud de T-Systems se apoya en T Cloud, una propuesta híbrida y multicloud que ofrece diferentes niveles de soberanía para que cada organización decida dónde ejecutar sus cargas de trabajo en función de sus requisitos de seguridad, cumplimiento, rendimiento y coste. T Cloud ofrece también capacidades de cloud pública soberana e hiperescalable, incorporando servicios de computación, almacenamiento, bases de datos y desarrollo con estándares abiertos y opciones de portabilidad.
La estrategia cloud de T-Systems se apoya en T Cloud, que ofrece capacidades de cloud pública soberana e hiperescalable
A la evolución del cloud, se suma la expansión de la IA generativa, que está incrementando la necesidad de capacidad computacional. Para responder a esta demanda, T-Systems impulsa Industrial AI Cloud, una infraestructura soberana de alto rendimiento desarrollada junto con NVIDIA y otros socios industriales. La plataforma, que cuenta con 10.000 GPU de última generación, proporciona capacidad para entrenar, desplegar y escalar cargas intensivas de IA sin que las organizaciones tengan que construir su propia infraestructura.
De experimentación a la productividad: agentes empresariales gobernados
Otro de los retos de la IA, es su integración dentro de las operaciones empresariales. “La IA empresarial necesita una base tecnológica preparada para operar a escala. Además de desarrollar modelos o pilotos, las organizaciones requieren integrarlos con sus sistemas, sus datos y sus procesos de negocio dentro de un marco de seguridad y gobierno”, explica Manuel Gutiérrez, Vicepresident Digital Solutions de T-Systems Iberia.
Para ello, T-Systems incorpora MAGENTIC, una solución que conecta la adopción de IA con la modernización de aplicaciones legacy, permitiendo evolucionar sistemas existentes mientras se desarrollan nuevos casos de uso y sin interrumpir la operativa de negocio. A esta innovación se une su plataforma soberana de IA Agéntica, que, con un enfoque abierto y agnóstico, proporciona una capa común de orquestación para gestionar agentes desarrollados con diferentes modelos y tecnologías, incluyendo mecanismos de gobierno, trazabilidad y control.
La combinación de estas tecnologías, el cloud e IA soberanos y los agentes empresariales adquieren una nueva dimensión con la capa de ciberseguridad, cuyas capacidades de protección funcionan como un elemento transversal en la compañía.
Esta arquitectura digital europea permite a T-Systems ofrecer a las organizaciones públicas y privadas una infraestructura completa preparada para la próxima generación de servicios digitales más inteligentes, automatizados y resilientes, pero también gobernables y alineados con los requisitos europeos.







