OpiniónCloud

Multicloud, nueva tendencia empresarial

Txema Taboas, director de Sistemas de Semantic Systems.

El concepto multicloud ya no es ajeno a aquellos que trabajan en el sector IT. Podemos definirlo como la combinación de servicios en la nube de diferentes proveedores, con el objetivo de ajustarse a las cargas de trabajo requeridas en cada momento. Se trata de diseñar un plan a medida para las necesidades de cada empresa. Estos servicios pueden estar, o no, conectados entre sí. Independientemente de esta circunstancia, se gestionan como una arquitectura única que conecta recursos e infraestructuras.

Cada vez son más las empresas que se están lanzando a adoptar la integración de la nube en su ecosistema empresarial, con diversas opciones según las necesidades de cada una. Las empresas se han acostumbrado al uso de la nube como recurso empresarial. Así mismo, las soluciones de pago por uso, tanto de infraestructura como de software, han ayudado a que cada vez sean más las empresas que se han subido a este modelo, tanto en nube pública como a otros de proveedores más cercanos.

El futuro, tenderá a que las empresas busquen aquellas soluciones que mejor se ajusten a sus necesidades y que más ventajas presenten tanto en eficiencia como en costes. En este contexto, la opción de multicloud es muy interesante porque permite tener cada carga de trabajo en el sitio donde mejor se ajuste a las exigencias de facilidad de uso, estabilidad y rendimiento. Se trata de diseñar un servicio cloud a medida de las necesidades de cada empresa.

La clave es saber, además, cómo orquestar todos estos servicios de forma que la empresa tenga la máxima flexibilidad, ahorrando costes y, por supuesto, maximizando el rendimiento de las aplicaciones.

A la hora de optar por un servicio cloud hay que tener muy claro qué quiere hacer la empresa, con qué sistemas cuenta, qué carga de trabajo soporta, qué aplicaciones maneja, dónde resulta más económico alojar las aplicaciones, y un largo etcétera de consideraciones para que la nube sea, de verdad, la solución que lleve a la empresa al siguiente nivel más allá de las modas pasajeras.

Ahorro de costes, ¿siempre?

Muchas empresas se suben a la nube con la idea de que van a ahorrar costes. Además, piensan que es más flexible, que al pagar por uso pueden encender y apagar los servidores de forma que solo pagan por lo que consumen. Sin embargo no son conscientes de los costes ocultos: tráfico de datos, sobredimensionamiento de recursos, rendimientos, ineficiencias en el encendido y apagado de servidores, etc.

¿Cómo solucionarlo? Haciendo un diagnóstico adecuado de sus cargas de trabajo y definiendo cuáles son las que se van a trasladar a la nube, las aplicaciones necesarias y las características concretas de cada empresa.

Es importante hacer un buen diagnóstico ya que, en algunos casos, la nube puede resultar más cara que las soluciones con las que ya cuentan las empresas.

Computing 794