Javier de la Cuerda, CEO de Structurit, explica en este vídeo que durante décadas el objetivo de las plantas industriales ha sido claro: “producir, controlar la producción y asegurar la calidad”, apoyándose en tecnologías como PLC, SCADA y MES. Sin embargo, subraya que ese modelo ha quedado atrás y que “las circunstancias son completamente diferentes”.
Según detalla, “las fábricas ya no se dedican solo a ejecutar”, sino que ahora deben “interpretar la información para dar más valor y acompasar la producción de forma más eficiente”. Este giro marca, en su opinión, el inicio de una nueva etapa en la industria 4.0.
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El MES pierde centralidad frente al data lake industrial
De la Cuerda plantea un punto crítico en esta evolución: el papel del MES. Señala que “no es una herramienta pensada para gestionar grandes volúmenes de datos”, sino para operar la producción.
En este contexto, destaca que los proveedores cloud han dado “un paso diferente”, mencionando especialmente a Amazon Web Services, al apostar por el concepto de data lake industrial. Este enfoque permite “consolidar la información no de una planta, sino de múltiples plantas” y gestionarla de forma centralizada.
A partir de ahí, indica, las compañías pueden “interpretar esa información, anticiparse y tomar decisiones que ejecutan sistemas por encima del entorno industrial”. Para el directivo, “ahí es donde realmente está el valor”.
Un cambio que no es tecnológico, sino de paradigma
El CEO de Structurit insiste en que no se trata simplemente de evolución tecnológica: “estamos en un cambio completo de paradigma”. En su visión, la ventaja competitiva ya no depende de la automatización en sí, sino de “utilizar la información de la manera más óptima”.
Este cambio permite a las empresas “gestionar la producción de forma más eficiente y competir en un entorno cada vez más complejo”.
En este nuevo escenario, De la Cuerda define el papel de su compañía: “conectar el mundo del operational technology con el informational technology”. Aunque reconoce que no es un concepto nuevo, sí lo es la forma de abordarlo.
Explica que el proceso comienza por “entender los procesos que mueven la compañía”, mapearlos con los sistemas existentes y, a partir de ahí, “definir los casos de uso donde tiene sentido explotar la información”.
Posteriormente, Structurit diseña “la arquitectura óptima”, evalúa el retorno de inversión y establece un roadmap de evolución para cada cliente.
De la estrategia a la ejecución en planta
Más allá del diseño, el directivo enfatiza la importancia de la ejecución. Detalla que su equipo “se mete en las redes industriales, en su securización, para poder capturar los datos”, y posteriormente explota esa información con herramientas avanzadas, apoyándose en el ecosistema cloud.
Una de las ventajas clave, añade, es que “desde una sola integración se puede capturar información de múltiples ubicaciones”, lo que multiplica la eficiencia operativa.
Finalmente, De la Cuerda subraya que el trabajo no termina con la implantación: “acompañamos al cliente en su evolución”. Este enfoque continuo responde a un mercado en transformación constante, donde la capacidad de adaptación es tan importante como la tecnología desplegada.
En síntesis, concluye que la industria se dirige hacia un modelo donde la nube y el dato no son solo herramientas, sino “la nueva columna vertebral” sobre la que se construye la competitividad.








