La adopción de la inteligencia artificial por parte de la alta dirección está aumentando, aunque la ambición supera actualmente la preparación real de las organizaciones, según se desprende del informe anual global Voice of Our Clients 2026 publicado por CGI. El estudio, elaborado a partir de entrevistas con más de 1.800 ejecutivos de negocio y tecnología, refleja una evolución del mercado hacia la ingeniería y la reingeniería digital para escalar la tecnología y alcanzar resultados de negocio.
Tendencias clave en la estrategia empresarial y tecnológica
El análisis identifica tres tendencias principales que están marcando las estrategias en el ámbito privado y público. La aceleración tecnológica y digital se mantiene como la macrotendencia con mayor impacto, citada por el 70% de los ejecutivos. Además, la tendencia de mayor crecimiento sigue siendo el cambio en el orden económico mundial y la reconfiguración de las cadenas de suministro, en un contexto de complejidad geopolítica que ejerce presión sobre las organizaciones para adaptarse. Por otro lado, el 52% de los ejecutivos prioriza la soberanía del dato y las estrategias de cloud locales, mientras que únicamente el 25% considera que sus modelos operativos son altamente ágiles.
En cuanto a la inteligencia artificial, la implementación de la IA generativa ha aumentado 30 puntos porcentuales en los dos últimos años, y el 62% de las organizaciones la aplica en sus procesos centrales de negocio y operacionales. No obstante, la preparación empresarial continúa por detrás del ritmo de adopción. Actualmente, el 40% de las organizaciones cuenta con una estrategia de IA a nivel empresarial, pero solo el 20% la extiende a todo su ecosistema. Asimismo, solo el 51% cuantifica los resultados obtenidos de su adopción.
Por último, la presión de los costes se sitúa como la principal limitación, al tiempo que el 45% de los directivos señala que los sistemas heredados representan un desafío significativo para sus estrategias de datos e IA. En el ámbito del talento, casi el 70% indica tener dificultades para contratar profesionales de TI y el 52% afirma que la escasez de talento impacta de forma directa en los programas y en la capacidad de ejecución.
El informe pone de manifiesto que la aplicación de la inteligencia artificial sobre datos fragmentados, sistemas heredados y modelos operativos obsoletos aumenta la complejidad en lugar de generar valor medible.





