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Las metodologías Agile se extienden a toda la organización

Luis Mª Martínez Augusto, Responsable de la Oficina de productividad de Orange OSP.

Luis Mª Martínez Augusto, Responsable de la Oficina de productividad de Orange OSP
Luis Mª Martínez Augusto, Responsable de la Oficina de productividad de Orange OSP

¿Puede hacer una breve presentación de Orange?

L. Mª M. A.: España es el segundo mercado del Grupo Orange, uno de los principales operadores de telecomunicaciones del mundo con 266 millones de clientes a 30 de junio de 2019. Somos el segundo operador en el mercado español de las telecomunicaciones, con una facturación de 5.349 millones de euros y un ebitda de 1.700 millones de euros en el año 2018. Contamos con la confianza de 20,5 millones de clientes -a 30 de junio de 2019-, que disfrutan de nuestros servicios fijos, móviles y de televisión.

En nuestra apuesta por contribuir a situar a España entre los países líderes en redes de nueva generación y preparar la nueva sociedad digital, estamos llevando a cabo un ambicioso proyecto de despliegue de redes de súper banda ancha fijas y móviles, con el objetivo de alcanzar con cobertura de fibra óptica a 16 millones de hogares en 2020 –actualmente llega ya a 14,4 millones de hogares-, completar nuestro despliegue 4G -que ya alcanza el 97% de cobertura sobre la población en España- y asentar las bases para la futura tecnología 5G. Asimismo, desde Orange trabajamos para adquirir un papel relevante en nuevos negocios como Inteligencia Artificial, Big Data, seguridad, teleasistencia o banca móvil.

¿Qué ha motivado a Orange la adopción de metodologías Agiles para desarrollar software?

L. Mª M. A.: Creo que la motivación ha sido la misma que la del resto de empresas que se han embarcado en el mundo Agile, la necesidad a adaptarse a un mercado cada vez más digitalizado, complejo y vertiginoso. Debido a las condiciones tan cambiantes de estos ecosistemas, resulta más beneficioso iniciar el análisis/desarrollo parcial de la solución e ir avanzando paso a paso que analizar/desarrollar el problema completo.

Por ello, las compañías que se encuentran inmersas en mercados muy dinámicos y cambiantes optan por abrazar metodologías Agile que, en contra de las tradicionales, realizan entregas sucesivas de valor que se adaptan a los cambios del mercado y maximizan el ratio Valor de Negocio/Esfuerzo.

Para Orange, las prácticas Agile suponen una evolución en la forma de desarrollar nuestros proyectos, permitiéndonos tener al cliente en el centro, priorizar mejor y entregar las funcionalidades más relevantes en tiempos más cortos; y, todo ello, trabajando de una forma organizada, colaborativa, eficiente y transparente con clara orientación a la digitalización.

En este sentido, cabe destacar que las metodologías Agile no solo aplican al ámbito de los sistemas de información, sino que se extienden a toda la organización. En mi opinión, esta es una de las razones del éxito.

¿Qué cambios le ha supuesto a Orange la adopción de este tipo de metodologías frente a otras más tradicionales (en cascada)?

Lo primero y lo más importante es que hemos cambiado nuestra mentalidad. Hemos tenido que vencer esa resistencia al cambio que surge cuando quieres modificar una dinámica que lleva mucho tiempo arraigada. Para ello, Orange invitó a los empleados, a través de una formación específica, a superar esta barrera, abrir la mente y salir de nuestra área de confort.

Posteriormente, se impartió formación sobre estas metodologías.

Para Orange la productividad es un indicador importante a la hora de determinar el desempeño de un equipo. Este indicador, junto a otros, les permite monitorizar la actividad Agile y detectar y actuar sobre problemas que puedan acontecer.

¿Cómo ha afectado a las relaciones con sus proveedores de software?

L. Mª M. A.: La irrupción de las metodologías ha requerido ajustar los acuerdos marco firmados con los proveedores para que estos dieran la cobertura necesaria. A medida que ha avanzado la implantación Agile hemos ido revisando y actualizando los acuerdos para adaptarlos a las nuevas dinámicas.

¿En qué consiste el proyecto que vienen realizando con LedaMC en relación con el control y mejora de la productividad de los desarrollos de software?

L. Mª M. A.: La relación entre Orange y LedaMC comenzó hace ya 12 años. Desde entonces, hemos colaborado en la definición y posterior implantación de un modelo de productividad de desarrollo en cascada donde la estimación funcional de los proyectos determinara el coste de estos. Para dicha estimación, seleccionamos la metodología IFPUG/NESMA, en la que LedaMC tiene una experiencia contrastada, por su enfoque funcional y su amplia difusión.

Seguidamente, definimos el modelo de productividad que se fue desplegado en los contratos con nuestros proveedores hace unos 10 años. A través de este modelo, podemos afirmar que hemos conseguido "pagar por Punto Función" (Punto Función es la unidad en la que se miden los desarrollos en la metodología IFPUG).

¿Por qué hay que seguir midiendo la productividad en desarrollos ágiles?

L. Mª M. A.: La cuestión sería más bien por qué no. La productividad es un indicador objetivo que nos permite conocer el grado de desempeño con que se realiza el desarrollo de software. Las metodologías Agile proporcionan otros indicadores que, en cierto modo, son similares a este, como la velocidad, pero que no son comparables fuera del ámbito del equipo. Esta es una de las razones por las que la medición de la productividad sigue siendo muy útil.

¿Qué elementos de valor aporta a Orange la adopción del modelo de LedaMC?

L. Mª M. A.: Como hemos comentado anteriormente, la productividad es un indicador importante a la hora de determinar el desempeño de un equipo. Este indicador, junto a otros, permite a Orange monitorizar la actividad Agile, detectar y actuar sobre problemas que puedan acontecer. También estamos convencidos de será necesario incorporar indicadores adicionales relacionados con la productividad que puedan cubrir el resto de las actividades que complementan el desarrollo como las pruebas, los despliegues y la resolución de incidencias.

En resumen, disponemos de un modelo inicial que deberemos seguir evolucionando para adaptarnos a las nuevas prácticas Agile que vayan desarrollándose en el futuro.

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